lunes, 16 de abril de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES V

Un poco tarde para tomar un té sin que nos quite el sueño, pero aquí estoy. Ayer divagaba sobre aquello que iba a escribir hoy, pero eso fue ayer, y hoy, que he pasado el día cosiendo (un proyecto que tenía muy abadonado, por cierto) y eso me ha servido de yoga mental, pues me apetece más haceros algunas recomendaciones sobre cosas que he visto y/o leído en la última semana.

Una peli, mejor dos. 


Esta primera, Tenemos que hablar , fue une elección totalmente casual en Netflix, había tenido un mal día, no quería irme a la cama de mal humor y nos pusimos a verla, es una comedia y no tiene mucha miga (o sí, por el tema de la crisis y cómo se plantea), Michelle Jenner (otra vez) y Hugo Silva, que junto con Ernesto Sevilla (de Muchachada Nui) y una Verónica Forqué que para mí siempre es un acierto, hacen que no paremos de reír durante la hora y media que dura la película. Es una comedia de enredo muy divertida en la que el ritmo no decae en ningún momento.


 Totalmente distinta, La teoría del todo, que vi ayer en v.o.s. nos cuenta la vida del recientemente fallecido Stephen Hawking, basada en una novela escrita por Jane, su primera mujer. A mí me gustó mucho, quizás se eche de menos un poco más de ciencia, pero para eso están sus libros y hay documentales. Me gustaron la historia, los actores (recordemos el papel de Eddie Redmaine en La chica danesa), la fotografía, los escenarios, el vestuario, la música. Si en la anterior me reí, con esta estuve pañuelito de papel en mano durante mucho tiempo.

 Un documental 


 Está disponbile en Netflix y está muy bien. Me gustan las distintas perspectivas desde las que aborda el minimalismo. Mi profe de yoga lo envío al grupo de WhatsApp y lo vi este fin de semana. Invita a la reflexión. En mi caso, por ejemplo, me evalúo y me doy cuenta de en qué cosas voy por el buen camino y en cuáles no, aunque eso es algo muy personal, y por ejemplo, en esta evaluación tengo en cuenta mis criterios y mis principios.
En esta línea, sé que en mi casa hay muchos libros, míos y del costillo, y aunque leo mucho en el Kindle, también tengo muchísimos libros en papel, de muchos de los cuales sé que no me voy a deshacer. Pero sí es cierto que ahora compro y vendo mucho libro de segunda mano, intercambio, y aunque tenga muchos, trato de mantener aquellos que sé que voy a releer, consultar, o que son muy bonitos (libros ilustrados) y/o tienen un valor sentimental.
En casa se recicla todo y se lleva a su correspondiente contenedor, pero de un tiempo a esta parte estoy además tratando de reducir residuos, que es igual de importante, e intentando reducir al mínimo posible el uso de plásticos.
Sobre la ropa, creo que no soy una pesona muy gastosa en eso, y aún así, a mí me parece que tengo mucha, he vuelto a poner orden en mi armario, ahora todo está más claro, eso me permite ver tanto las carencias como las repeticiones, saber qué necesito y ponerme siempre ropa que me gusta, entre otras cosas porque es la única que he dejado en el armario. No me gusta comprar en tiendas de las que conozco de antemano que sus productos no están hechos de forma muy ética, pero esto realmente se hace muy complicado. Por ejemplo, no hace mucho compré (picada por un blog) un pantalón en una de esas páginas donde la ropa viene de China, y luego me sentí mal. Pero es cierto que China es el almacén del mundo a estas alturas, y sea por esa página o vaya a Zara o al Corte Inglés, al final casi toda la ropa viene del mismo sitio. Durante bastante tiempo sólo he comprado ropa hecha en España, y ahora me entero de que la hermana de una amiga trabaja como costurera aquí en España, sus jornadas son interminables y su salario y condiciones laborales una mierda (sí, lo diré así, con todas las letras) y la ropa que confecciona lleva la etiqueta de "Hecha en España", pero no es garantía de nada. Tambíen he visto en redes gente que se dedica a esto de vender moda sostenible, luciendo prendas de tiendas donde la moda es de todo menos sostenible, no es una crítica (o sí)  es simplemente que es muy difícil salir del sistema, aunque yo trato de hacer lo que buenanmente puedo.
Todo esto iba a que estoy lejos de ser minimalista, pero según lo que cada uno entienda por minimalista, tengo muchos bolsos y muchos zapatos, aquí sí me planteo reducir, y en el resto y poco a poco iremos viendo.
Para mí lo más imporante es disfrutar más del tiempo de ocio e invertir en viajes y experiencias que en bienes materiales que se acumulan en casa en forma de trastros y sembrando el caos.

Un libro 

No es de los que suelo recomendar, pero el libro de Andrea Amoretti me ha llegado bastante, yo que lo leía un poco esceptica, lo reconozco, quizás porque iba más buscando un libro que hablase de ropa, de ordenar armarios, de conjuntar prendas, de qué básicos tener en el armario, y el libro de Amoretti, aunque sin duda va sobre el estilo, va mucho más allá de ello y está lleno de reflexiones, muchas de las cuales yo, como mujer, necesitaba oír en este momento. Con esto quiero decir que a lo mejor no tiene por qué gustarte a ti, pero también es una invitación porque quizás te pase como a mí y descubras un libro que además de bien escrito reflexiona mucho sobre la felicidad sin llegar a ser un libro de autoayuda. Creo que no he aclarado mucho, pero está lleno de citas interesantes, de pistas de estilo y de psicología femenina.


Esta semanita he tenido algún que otro bajón, pero estos son los modos en los que lo he solucionado:

 - Metiédome en la cocina y disfrutando de hacerme un bizcocho rico. 
-  Volviendo a los libros de Harry Potter.
- Tomando una rica infusión.
- Invitando a una amiga a desayundar o a merendar.
- Escuchando música. 
- Viendo cualquier chorrada que me haga reír. 

De un tiempo a esta parte esos son mis antídotos para no entrar en bucle en la tristeza, y vosotros, ¿Cuáles son vuestros antítodos? ¿Qué hacéis cuando tenéis un día de bajón? Ojo, que a veces, también hay que permitirse estar mal y llorar, pero tampoco podemos coger cariño al hoyo. 

Feliz semana. 

lunes, 9 de abril de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES IV

Pasan rápidas las semanas, y parece que la primavera va llegando, aunque a trompicones, a mí me ha traído una alergia de órdago y  la estamos llevando como podemos.

¿Qué os cuento esta semana?

Desde el pasado miércoles soy una infiltrada, vamos, que me inyectaron por fin el hialurónico en la rodilla con el fin de que ésta vaya articulándose como siempre, y que no siga pareciendo un click de playmobil, y en ello estamos. El miércoles por la mañana me pareció estar en la gloria y sentía mi pierna tan liviana, pero sólo eran los efectos de un valium para destensar la musculatura y anestesia en la rodilla, por la tarde el dolor fue brutal, pero desde entonces todo ha ido mejor. Se supone que en una semana empezaré a notar los efectos, no sé si será o no placebo, pero yo me voy sintiendo mejor. Ayer abandoné el reposo recomendado y salí a caminar sin muletas, pero aún es pronto para valorar. Si da los resultados esperados haré un post sobre ello, porque la poca información que busqué por la red dio unos resultados tan catastrofistas que me encantaría poder escribir en positivo sobre ello.


Esta semana estoy haciendo un esfuerzo por estar y encontarme bien, porque tanto encierro y tan poca movilidad (menos mal que están la piscina y la bici estática, junto a algunos ejercicios de rehabilitación), y el hecho de pasar los días a veces en pijama, otras en chándal y con estos malos pelos va haciendo un poco de mella en mí. Pero ayer salimos con el sol, justo después de comer, paseamos por un parque (que recién descubrimos en Marbella) y paseamos por la playa (por el paseo), además de disfrutar de una rica merienda fuera.


Después de cenar vimos en La 2 una peli española de Eduardo Noriega (que para mí ya es un plus) y Michelle Jenner que me gustó, me pareció bastante original y nos diviritió a ambos, Nuestros amantes es el nombre, y si conocéis Zaragoza (yo no) podréis disfrutarla porque toda ella es un recorrido por esta ciudad.

En estos dos últimos días he leído Billie, de Anna Gavalda, que es un libro que en cierta medida me recuerda a Eleanor & Park, aunque sin duda esté último me gustó más cuando lo leí en su día, es más me está apeteciendo volver a leerlo. Dicen de Billie que es una fábula o un cuento de hadas para adultos, personalmente yo la veo más para adolescentes, no significa que no me haya gustado, pero me han entusiasmado más otras obras de Anna Gavalda, igual tiene que ver con que casi todas me las he leído en su versión original, pero Billie no lo encontré. En cualquier caso es un libro que se lee en unas horitas y que deja buen sabor de boca.


Y en la cocina esta semana, además de tortitas para algún desayuno, he vuelto a hacer ramen, que cada vez me sale mejor, hamburguesas de lentejas germinadas y falafel con garbanzos, también germinados, y remolacha. Todo muy rico.

Hoy he recibido en casa el libro de Andrea Amoretti Empieza por los zapatos, sólo he leído las primeras páginas, es un libro sobre estilo, y no me imaginaba comprando algo así, dicho sea de paso, porque mi estilo es bastante personal y voy siempre a lo cómodo y práctico, intentando aportar algo de originalidad. Aunque reconozco que me puede un poco el lado perezoso y la comodidad. Y como no me veo bien en estos días, quizás porque tan poco me siento del todo, pues me dio por ahí, me gusta como Amoretti plantea esto del estilo en sus RRSS, donde la sigo. 

También  el Blog de Anita me sirve de inspiración, con sus looks siempre alegres y en los que prima la comodidad. Y es que yo esto de la moda, el maquillaje, el estilo y demás siempre lo he tachado un poco de superficial, o a ver si me explico, me han interesado más otros temas y esto es algo que dejaba de lado. Pero también es muy cierto que ayudarnos a vernos bien por fuera nos ayuda también a estar bien por dentro. Y en esas estamos.

Trato también de mirar este páramo en el que habito con otros ojos, a ver si lo convierto en vergel, como me dijo Conchy, pero la llegada del verano, el calor, la playa y los turistas en tropel no mejoran el panorama, así que aquí sigo pendiente de los destinos defintivos que saldrán allá por mayo, y a ver si soy la agradaciada con un trasado a la ciudad, de la que tantas ganas tengo.

Y voy a empezar lectura, iba a pediros recomendaciones, que se aceptan, a pesar de que tengo bastantes en la recámara, pero creo que nada mejor para cambiarme el humor y pasármelo bien leyendo que el último de Harry Potter, el de las Reliquias de la muerte, aunque me supondrá leer el último, y entonces me quedaran las relecturas y las pelis, que tampoco está mal.

Hasta la próxima.

sábado, 7 de abril de 2018

DEL COLOR DE LA LECHE - NELL LEYSHON

"Desde que me quedé sin dioses, creo ferozmente en las pequeñas coincidencias. Si la coincidencia involucra a un libro, se triplica mi fervor". Esta frase es de Valeria Luiselli en el prólogo de la edición que tengo de este libro. Y si la cito es porque un cúmulo de azares y pequeñas coindicencias son las que hicieron que yo reparara en este libro y que llegara a mí (también gracias a la colaboración de mi amiga Esperanza, del blog Taberna Libraria).

"este es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.
en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he
llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi
ventana y veo muchas cosas."

Mary es una joven muchacha campesina cuya historia transcurre en la Inglaterra del primer tercio del siglo XIX, no es difícil imaginar por tanto las duras condiciones de la vida que le ha tocado en suerte. Con un padre tirano y déspota que solo ve en sus hijas una fuerza de trabajo que le ayuden en el campo, Mary comparte su vida con otras dos hermanas (ningún varón como su padre hubiese querido), su madre y su padre y un abuelo impedido que ya no es útil para las labores agrícolas y por tanto es relegado a vivir apartado, la familia vive esperando a que desaparezca puesto que ya no es productivo. La única que siente amor por su abuelo y que se ocupa de asearlo, proporcionarle alimento o hacerle compañía es Mary.

De toda la familia, Mary es la menos útil para la vida en el campo, pues posee una cojera que le impide ser tan rápida, que no efectiva, como sus hermanas o su madre. Además, en carácter también resulta muy diferente a todo su entorno, pues además de cuestionarlo todo, no tiene pelos en la lengua y dice las cosas tal como las piensa, lo que le granjeará algún que otro problema, sobre todo con su padre.

Todo cambia cuando éste le comunica que debe dejar el hogar familiar para trasladarse a la casa del vicario y cuidar a su mujer enferma. Allí Mary entará en contacto con un entorno muy diferente al suyo, algo que hará que no se encuentre a gusto en un ambiente tan refinado, junto al vicario, su mujere enferma, el hijo de ambos y la criada. No obstante, este cambio servirá a la chica para entrar en contacto con un mundo que hasta entonces desconoce, el de las letras, el de la escritura, el de poder interpretar y contar la realidad que la rodea a través de las palabras. Así es como Mary nos hace partícipe de su historia, narrándonosla en primera persona, con una escritura aún un poco torpe y sobre todo muy simple.

La historia es bastante dura, pero a mí me ha gustado y llegado mucho. Mary es una niña peculiar para su época, junto a su abuelo y la mujer del vicario, son los personajes que más me han gustado de esta historia. Una historia que nos habla del poder de comunicarnos a través de la escritura. Del poder contar historias y dejar testimonio de cuanto nos sucede.

Elias Canetti escribió que en las escasas ocasiones en que las personas logran liberarse de las cadenas que las atan suelen, inmediatamente después, quedar sujetas a otras nuevas, y de eso va este relato.

No sabría explicaros dónde está la belleza que yo encuentro en esta historia, pero es de esos libros que releeré alguna vez y que incluso regalaré. Es de fácil lectura, eso sí, una vez que superas el hecho de que no haya mayúsculas, pues Mary aún no las ha aprendido, cuesta, pero te haces enseguida. Se lee en unas dos o tres horillas y eso sí, os dejará un regusto agridulce, por no decir amargo.

La novela está publicada por la editorial Sexto Piso, y su precio es de 16 €, aunque ya lo compré por Wallapop por bastante menos, gracias a Espe.




martes, 3 de abril de 2018

FAVORITOS DE MARZO - Y OS INVITO A UN TÉ

Me parece increíble, marzo se ma ha pasado en un suspiro, entre reposo, lluvia, rehabilitación, lluvia, piscina, lluvia, lecturas y más lluvia, eso siempre.

Llevo día postergando esta entrada, y si escribir ésta o el té de los lunes (que nunca llega a tiempo), pero en el blog me tomo mi tiempo y mis espacios. Marzo ha sido un mes de reflexión, mucha, de pensarme, de sentirme, y de además de cuidar mi rodilla, tratar de poner orden en esta cabecita mía, y no es fácil, así que en eso estamos. De paso también, y con la llegada de la primavera, ordenando espacios, poco a poco y despacio, que luego vendrá lo dificíl, mantener ese orden. Ayer empecé por el dormitorio y hoy he seguido por el baño, pero me queda aún bastante. No es que quiera ser minimalista, ahora que está tan de moda, creo que eso del minimalismo cada uno tiene que adaptarlo a sí mismo, y lo que yo quiero es conseguir un espacio donde me sienta a gusto, rodearme (y vestirme) de cosas bonitas y ordenadas, dejando espacio para lo nuevo y eliminando o apartando aquello a lo que apenas doy uso. Y sobre todo, donde me sea fácil localizar lo que busco. Que a veces se convierte en una tarea titánica. Paso a paso y poco a poco igual voy consiguiéndolo. Yo no me canso de decirlo, me hace falta una mudanza (aunque el costillo no quiere ni oír hablar de ello, yo lo pido a gritos).

Favoritos de marzo:

- He leído La mirada de los peces, de Sergio del Molino, y me confirmo en que escribe divinamente (a raíz del libro he visto el documental de Jon Sistiaga sobre Aramayona), os lo dejo abajo. Disfruté mucho con Del color de la leche de Nell Leyshon, del que ya os hablé y del que prometo reseña, y Bella del Señor, un novelón de Albert Cohen, que es de esos libros que sólo puede despertar grandes pasiones, como la que se narra en él, o te encanta o lo detestas, yo aún lo digiero, pero prometo reseña.



- Se me acabaron las temporadas de RuPaul's Drag Race, y he venido a sustituirlo (aunque es insustituible) por Queer Eye, un progama donde los Fab 5 (un equipo de cinco chicos gays, cada uno especializado en algún asunto como cultura, gastronomía o belleza) van a cambiarle la vida hasta donde yo he visto a algún señor de la Amércia más profunda, generalmente. Y como serie, me he enganchado a Mindhunter, en la que dos agentes del FBI tratan de profundizar en la psicología de los asesinos, está bastante bien.


- Los días de sol he aprovechado para dejar atrás mi gentofobia y he salido varias veces a comer con los amigos (con mis E), hicimos también con amigos una salida a Medina Sidonia para enseñarles el pueblo y comer en el Restaurante El Castillo, pasamos una jornada muy agradable, incluso la semana pasada organicé una cenita en casa donde lo pasamos muy bien. E y E, son de esos amigos difíciles de encontrar y con quienes siempre y en cualquier circunstancia te sientes a gusto, y tengo además la suerte de tenerlos de compañeros.


- No iba a mi pueblo desde Navidad, y como si la montaña no va a Mahoma ya sabéis lo que sigue pregunté al doctor y me animé a ir a mi pueblo, y de vuelta a Estepona, al del costillo, y pasamos un finde muy agradable, con algunos saraos-celebraciones familiares incluidos, que se acompañaron también con una tarde y una cena con una amiga de la infancia. Y por supuesto pasar tiempo con mis sobris, que muy a menudo ahora también me alegran las tardes con sus videollamadas.

- Y por último, ahí he andado también, a ratos y a días con la costura y con el tricot, que ahora que no puedo ir a yoga físico, son mi yoga mental.

Y esto es todo. Vuelvo pronto con alguna reseña, y a ver qué nos depara el mes de abril.

domingo, 25 de marzo de 2018

UNA DE POTINGUES DE UNA BEAUTY VAGA

Allá por el verano de 2016 os obsequié (entiéndase con ironía) con una entada sobre mis básicos de belleza (de por aquel entonces), que podéis encontrar aquí.  De ellos, los meteoritos, el contorno de ojos y la brocha siguen en mi vida como fijos, los otros se van alternando.

Ahora os quiero hablar de mis últimos descubrimientos, que por un motivo u otro me han ido bien. A veces pienso que con tanta imagen es publicidad gratuita para las marcas, pero lo importante es que alguien pueda descubrir algo que a mí me funciona y pueda sucederle lo mismo, así que aquí van.

Para mi rostro, GEL FACIAL DE NAAY,  con caléndula y centella asiática, como limpiador me va fenomenal, lo uso los días en los que no me he maquillado o después de desmaquillarme, y también por la mañana cuando me levanto. Es muy suave, se aplica como gel por todo el rostro, hace espumita y se enjuaga con agua. Para mí que tengo la piel seca y delicada es un bálsamo de suavidad. Trae 100 gr. y cuesta 9,50 €. Yo lo compré aquí.  Se me acabó la espuma de Caudalíe, tenía que comprar varias cosas en el herbolario y cayó. Todo un acierto.


Siguiendo también con el rostro, esta mascarilla es una bomba de energía y te pone buena cara al instante. Reconozco ser olvidadiza y no aplicármela con la frecuencia que debiera. Es de Kiehl's, la MÁSCARA ENERGIZANTE CRANBERRY, no es nada barata, son 39 €, aunque cunde mucho, yo la compré con descuento tras una sesión de cuidados que me regalaron. De Kiehl's me gustan muchos de sus productos, pero son caros, y además desde mi punto de vista trataron de boicotear la pasada huelga feminista del 8 de marzo, con una actividad en sus tiendas dirigida a mujeres y atendida por otras mujeres, además con sus respuestas quedaron muy en evidencia en las RRSS, así que han perdido todos los puntos. Aunque no me voy a deshacer de sus productos, pero buscaré alternativas para cuando se vayan terminando.


Siguiendo con la cara, para lucirla bonita, estos son mis imprescindibles, siempre llevo protector solar, y hasta el momento, éste y el de Isdin son de mis favoritos, el SUNLAUDE ANTIAGIN 50+, un buen protector solar es la mejor crema de belleza (y me lo pongo haga sol, frío, llueve o truene) tiene unas diferencias de precio brutal según donde lo compres, yo lo hago on-line en función de donde lo encuentre más barato. El iluminador, ACCORD PARFAIT HIGHLIGHT DE LOREAL fue una recomendación de mi prima J., iba a decir más experta en maquillaje que yo, pero yo no lo soy, ella se maquilla a menudo y ha hecho cursos de formación al respecto. El producto tiene un precio económico y consigo el efecto buena cara que busco, ella me recomendó ese tono y yo le hice caso, suelo mezclarlo con la BB Cream. Me costó en torno a 12 € en una tienda Primor. Y en cuanto a la PERFECT COVER BB CREAM DE MISSHA (nº 27) , he tenido con ella una sensación de amodio, aunque ahora es solo amor. Es de las primeras que tuve hace mucho, cuando surgió la moda de la cosmética coreana, no me gustó nada y la acabé regalando, pero si de alguien me fio en estos temas es de Diana, de Entre brochas y paletas y aconsejada con ella pedí en I love maquillaje una cajita con tres tonos en tamaño mini, y así acerté con el mío y ahora es lo que suelo llevar cuando me maquillo. (Los otros dos números no los uso, si alguien los quiere se los mando encantada).


Al THE GREEN BALM DE MOA, en esta casa lo llamamos el bálsamo de Fierabrás, porque sirve para todo, no daba crédito cuando lo compré pero es así, yo lo compré en un estuche de cartón muy bonito con una gamuza estupenda para cuando se utiliza como desmaquillador o limpiador. Me gustan todas sus funciones, y a la hora de viajar es estupendo, porque lo llevo como desmaquillador, hidratante de noche, también de día (si donde voy el clima es muy frío), para los labios, las manos, las cutículas, lo hemos usado en irritaciones varias de la piel que hemos tenido, tanto el costillo como yo, y cunde muchísimo, tengo claro que lo repondré en cuanto se termine. Lo compré en The Singular Olivia, pero lo he visto mejor de precio en otras páginas.


Estas dos cremas hidratantes corporales son de lo mejorcito que he probado en mis carnes, y van muchas, porque tengo la piel muy seca, de lagarto (como diría Diana) y si a eso le sumo que no soy constante, pues ni os cuento, la primera, el tarro grande y verde es de NATURA SIBÉRICA también comprada en The Singular Olivia y es una maravilla, hidrata, calma la piel y hace que tenga mejor aspecto, y al contrario de lo que pensé cuando destapé el tarro, es untuosa y se absorbe enseguida, cuesta casi 17 €, pero los merece, y cunde muchísimo. La otra es de Carrefour, no llega a los 5 €, es también un bote enorme, con dosificador, lo que me parece muy práctico, y contiene urea, componente que ya había usado en otras de farmacia, y es un producto lowcost maravilloso, la otra ya se me ha terminado y creo que voy a serle fiel a ésta, es del INSTITUTO ESPAÑOL, y seguro que además de en Carrefour la venden en más sitios. Ambas hidratantes tienen un aroma muy tenue, que es lo que busco en todo este tipo de productos, la segunda, la del Instituto Español es casi imperceptible, a mí me huele a "limpina y fresquina" que diría la Mitre.


El lápiz de ojos, un básico, en color negro, el mejor que he probado, queda un negro oscurísimo que no se va en todo el día y que no se desplaza por mi párpado inferior haciéndome parecer un oso panda a mitad de la jornada, que es lo que solía ocurrirme con otros, es el MASTER DRAMA DE MAYBELLINE, apenas cuesta 5 € y me encanta, su compra fue fruto de una labor de investigación a través de Internet y las RRSS.


Para mis pelos rebeldes, mis dos productos icónicos, no son baratos, rondan los 25-28 € cada uno, dependiendo también de donde los compremos, pero son los únicos, junto al Potiom 9 de Sebastian, que han podido con mis rizos y con la sequedad de mi cabello. El blanco lo uso como crema hidratante o como mascarilla, dependiendo del tiempo que lo deje puesto, también como protector cuando voy a la piscina (a veces bajo el gorro, pero hay que dosificar bien la cantidad, para que no resbale y perdamos el gorro en mitad de la piscina, y otras veces me lo dejo puesto tras la ducha y el lavado en la piscina y no lo enjuago hasta la mañana siguiente, una maravilla), el otro, el negro, lo uso a modo de espuma, tras el lavado y antes de secar, como crema de rizos, otra maravilla. No me importa su precio, porque por fin estoy contenta con cómo tengo el pelo, a pesar de las dos veces por semana que sufre los estragos del cloro, del uso del secador y de los tintes del pelo. INNER y MESH, ambos de la grama de tratamientos de I.C.O.N. 


Y por último, una de nuestras colonias de baño favoritas, digo nuestras, porque es unisex, son las GOTAS DE MAYFER, y huele maravillosamente bien, además el olor perdura, y a mí, para irme a la cama, por ejemplo, me relaja un montón, o cuando llego de la piscina. La descubrí porque mi suegra nos la regaló, aunque ya la habíamos probado en casa de unos amigos, donde a veces nos quedamos a dormir, nosotros teníamos CARICIAS DE MAYFER, que al costillo le gusta más, pero a mí particularmente ésta me encanta. El bote de un litro no llega a los 9 € y cunde una barbaridad. Si tenéis ocasión probarla, igual que la hidratante, huele a limpina y fresquina. 

Quizás me he extendido mucho, si buscáis opiniones más profesionales, os dejo con mis dos blogs de belleza de referencia, el de Diana, y de la Mitre.

martes, 20 de marzo de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES III, EN MARTES OTRA VEZ

Y aquí vengo de nuevo, no sé muy bien ni cómo ni por qué.

En mi casa huele a ghee, que se está cocinando en la olla lenta, es una delicia de olor. Entra sol por la terraza, aunque hace bastante frío, y aquí me he montado una oficina-taller en el salón. A mi lado, dejo la lectura que tengo entre manos, Bella del Señor, de Albert Cohen y unas agendas donde anoto tareas de esas que me da pereza empezar, pero que están pendientes.

El ghee recién hecho (no me resistí a actualizar)

Quiero hablaros de otro libro, que ya leí, y del que tengo pendiente una reseña, porque sí, porque me apetece mucho, ya que es un libro que más que gustarme, me ha parecido muy especial y me ha provocado muchas sensaciones o sentimientos, se trata de Del color de la leche, de Nell Leyshon, que pude leerme gracias a mi amiga Esperanza, quien ha escrito una reseña estupenda que encontraréis aquí

En estos días ando muy reflexiva y dándole vueltas a muchas cosas, quizás también un poco mohína. Recientemente he conocido el resultado del concurso general de traslados, y no me han dado nada, así que toca, primero esperar a la adjudicación definitiva en mayo, donde si se mueve algo la cosa, igual podría rascar algo, aunque no veo muchas posibilidades. Segundo, podría pedir el concursillo, lo que veo "pan pa hoy y hambre pa mañana", sería para marcharme el próximo curso y durante unos años, pero mi plaza seguiría aquí y nadie me garantiza que vaya a permanecer en el mismo centro más de un año, no lo acabo de ver (aunque va por momentos) y por último, seguir un año más aquí, donde vivo, en adelante el páramo, como me ha dado en llamarle ahora. Creo que esa será la opcíón más segura y más sensata, aunque no la que más me gusta, por otra parte el curso que viene me corresponderían ciertas mejoras (en cuestión laboral y de reducción horaria si me quedo). En fin, que estoy hecha un lío, por este y por otros asuntos, no sé bien lo que quiero. Y lo peor es que la plaza de mis ojos (mi favorita) la ha conseguido un compi de mi centro a muy poca distancia (en puntos y en la lista) de mí, tendría mucho que decir sobre esto, pero lo cierto es que está por encima de mí en puntos y eso no hay quien lo cambie, así que como no depende de mí, mejor lo acepto y listo.  

Ahora ando con la intención de empezar a tejer, material no me va a faltar porque después de ser bombardeada con la publi de Kit&Knit a través de las RRSS decidí suscribirme al de tricot y al de crochet. La experiencia no ha sido muy satisfactoria, y acabo de cancelar mi suscripción a ambos talleres hace un momento, pero en cambio sí que tengo tutoriales, vídeos, fichas, lanas y suficiente material para ir empezando, a ver si me resulta tan terapéutico como dicen y consigo relajarme un poco. 


El otro día le comentaba a una persona que me gustaría sentirme en la vida como me siento en la piscina, llego me cambio, me meto en el agua y sólo me dejo llevar, hago caso a mi monitora con las series o estilos que me va marcando y sigo nadando (como Nemo), y no me adelanto, mientras hago unos largos no me pregunto que vendrá después, sino que disfruto y trato de hacer lo mejor posible lo que estoy haciendo, en definitiva, fluyo. 

Por último, os voy a dejar una recetilla de un paté que he descubierto recientemente y que me gusta mucho: PATÉ DE ACEITUNAS CON ALMENDRAS.

- Ponemos en remojo, al menos durante 6 horas entre 60 y 100 gramos de almendra. (Yo empecé por 60, pero cada vez le pongo más porque me encantan).
- Tras el remojo lo ponemos en la Thermomix o batidora junto a 100 gramos de aceitunas verdes sin hueso. 
- Un trocito pequeño de un diente de ajo.
- Un chorrito de zumo de limón.
- Otro chorrito de aceite de oliva.
- Especias al gusto, en mi caso pimienta, cebollino,orégano, albahaca, eneldo o incluso estragón, una mezcla de ambas o la que más os guste. A mi última tanda yo le puse pimienta, albahaca seca y luego por encima o adorné con cebollino fresco. 

Lo batimos, si es en la Thermo basta con un minuto velocidad progresiva 5-10, y si es con la batidora hasta conseguir la textura adecuada, a mí me gusta que se noten los grumitos.

Fácil, sencillo y muy resultón para untar en rebanaditas de pan en un picoteo o para ponerlo en las tostadas por la mañana. 



Si os gustan las aceitunas, probadlo, porque está muy rico, y condimentadlo a vuestro gusto.

Feliz semana.

martes, 6 de marzo de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES II, EN MARTES

"El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo."

Una vez, alguien que fue mi amiga (o quizás no) me dijo "que lo que no se nombra no existe, tal como se dice de los primeros tiempos de Macondo", y lo cierto es que durante mucho tiempo, yo misma he usado esa frase, que ahora que la pienso, en absoluto tiene que ver con esa idea que tan bien expresó García Márquez en su novela. Y me doy cuenta de lo equivocadas que estábamos, porque lo que no se nombra no solo existe, y sigue estando ahí, sino que muchas veces, a fuerza de intentar negarlo u ocultarlo se va haciendo más grande, lo vamos alimentando, pero no ponemos solución o no ubicamos aquello que sea que sí existe y está.

Ejemplo, negar que tienes un problema no es igual a solucionarlo.

Me viene a la cabeza la amistad, a raíz de una conversación que mantuve ayer en la distancia con una amiga. Y es que hay gente que desparece de nuestras vidas, a veces por un malentendido o una tontería, y otras veces lo hacen a la francesa, quedándonos con la incertidumbre de qué fue y por qué pasó. A veces son alejamientos progresivos, y otras veces "se corta por lo sano" como se suele decir, y de un tirón.

Hay dos personas que salieron de mi vida de este modo, nunca he sabido por qué ya no están en ella, y es muy cierto que cuando pasa el tiempo te lo preguntas, te planteas si hacer algo, qué puedes hacer, pero parece que ya no tuviera sentido.

Una de ellas me alejó hace algo más de 9 años, hubo una separación física, primero ella se marchó temporalmente fuera del país, y luego yo me marché (definitivamente) del lugar donde ambas vivíamos. No necesariamente esta separación física debió ocasionar un alejamiento, pero el caso es que pasado el tiempo lo fue. No sé qué pudo ocurrir, de hecho tuve varios intentos de contacto con ella, pero nunca hubo respuesta alguna. Y es alguien a quien hecho de menos, porque raras veces he congeniado tanto con una persona y lo he pasado tan bien. Es alguien que me ayudó bastante,en muchos sentidos, de quien aprendí, con quien superé complejos, por todo ello, a día de hoy, le sigo dando las gracias. Quizás es que hay amistades o relaciones que tienen su momento y después se esfuman, no lo sé.

De la otra persona no hace tanto, y fue una relación de amistad mucho más larga que la anterior, despareció de mi vida en uno de mis peores momentos, me dolió mucho cuando lo supe, porque aquí si hubo, digamos que un mensaje (aunque no directo a mí), me costó asimilarlo, pero ahora que lo pienso, aunque fue más larga no fue tan intensa, y también pienso que en este caso no hay intento por mi parte que merezca la pena, porque esta persona y yo, quizás  nunca fuimos amigas. Es confuso, lo sé.

Sé que hay amistades que van y vienen, otras que perduran, pero lo que sí tengo claro y meridiano  (como dice la canción de Grupo de Expertos Solynieve) es que a mí me gusta la gente sencilla y clara, sin subterfugios, quienes no dan rodeos para decir lo que sienten o te tienen que decir, pese a que me vaya a gustar o no lo que voy a oír. Eso es , desde mi punto de vista, lo que enriquece las relaciones. Se pueden tener puntos de vista diferentes, no estar de acuerdo en muchas cosas, sentirse dolido por algo, pero el diálogo es importantísimo,  y desde el respeto, siempre, todo y de todo se puede hablar.

Últimamente pienso mucho en la idea de que todo el mundo hace las cosas lo mejor que puede y sabe, y por eso trato de no ser intransigente. También hay gente que es muy radical, y cuando ( y mientras) algo le gusta ,le apasiona, y si algo le deja de gustar pasa a detestarlo. Incluso a veces yo he podido pecar de ser algo radical, pero nunca hasta ese punto, o al menos, no con las personas.

Ayer, alguien me decía que tengo que apartar de mi vida a la gente que no me aporta o que me resta, o a quienes viven en la eterna queja o se hacen los tristeresantes. En torno a esa gente hay que levantar un muro, o meterlos en una cajita. Yo soy muy visual y lo veo claramente en mi cabeza. Pero por si no fuera así, este vídeo que encontré ayer en internet lo expresa bastante bien. Esto es lo que habría que hacer con la gente ingrata o que nos resta.



¿Y vosotros, habéis tenido experiencias de este tipo alguna vez?

sábado, 3 de marzo de 2018

MIS FAVORITOS DE FEBRERO

Teniendo en cuenta mi lesión en la rodilla, este mes que acaba de irse no ha sido en mi caso para tirar cohetes, como diría mi madre, pero si echo la vista atrás, seguro que ha tenido buenos momentos, entre ellos:

- Lecturas, muchas y buenas, salvo alguna excepción, la mejor sin duda, Voces de Chernóbil, una lectura muy dura, pero muy necesaria.

- El primer sábado de febrero junto con un compi del insti y una vecina me fui a un taller de hamburguesas y salsas veganas con Carmen, de Baelo Claudia Saludable que estuvo muy bien, donde aprendimos recetas nuevas, echamos una mañana muy divertida y nos llenamos la panza con las cositas que hicimos. Tras el taller nos fuimos a La Buganvilla , una taberna vegana de Algeciras donde se comen cosas deliciosas y muy originales. Además allí el costillo y yo habíamos quedado con unos buenos amigos de Sevilla a los que no veíamos desde el verano y pasamos una velada muy divertida.

- Los jueves con Eva, en el insti este era el día reservado para desayunar y charlar largamente con mi amiga y compañera, ahora que estoy de baja ella se acerca a un bar que tengo abajo de casa para verme y contarnos mil cosas. También hemos organizado alguna comida en el vegetariano con el tercer compañero en discordia, y ahora que apenas salgo, estas reuniones me dan la vida, así como algunas visitas que recibo en casa (no muchas porque he estado un poco antisocial).


- He retomado, de momento solo un poco, la costura, he vuelto a hacer sushi en casa y a veces me hago tortitas para desayunar ahora que no tengo que salir corriendo por las mañanas (ya quisiera yo poder correr).

- Las tardes en la piscina, aunque reconozco que a veces me da una pereza horrible, cuando consigo vencerla vuelvo de mejor humor, además es del poco ejercicio que puedo hacer y me sienta de maravilla, y mi monitora es un encanto, a veces, con este mal tiempo, resulto ser la única alumna, así que tengo clases particulares, con una calle para mi solita.


- Y el último día del mes me tragué enterita una serie de Netflix que me ha gustado mucho, menos mal que solo tiene una temporada (y no continúa), te engancha desde el primer momento, se llama "La Mantis" (La Mante) y es francesa, la excusa para mí fue "la voy a ver porque la puedo ver en francés y me viene muy bien", pero me atrapó. La conocida actriz francesa, Carole Bouquet hace un papel fantástico, dando vida a una asesina en serie que lleva 25 años en una cárcel de máxima seguridad y que ahora que alguien está emulando sus crímenes ayudará la policía a resolverlos y a dar con el imitador. Agradezco a Conchy, de Pasión por la vida que le dedicara un post y la recomendara, porque fue así como llegué hasta ella. Muy recomendable.

Hasta aquí febrero, a marzo solo le pido que evolucione mi rodilla y que nos traiga un poco de sol, que estoy un poco harta de lluvia y temporal, y me cuesta salir a la calle con muletas y paraguas.



lunes, 26 de febrero de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES I

Feliz semana a todos, por esos lares es Semana Blanca, o lo que es lo mismo, vacaciones escolares en toda la provincia, y será el primer año de los siete que llevo en Estepona que nos quedemos por aquí.

Como me gustó este desayuno-merienda virtual con vosotros, vuelvo a contaros algunas cosillas.

En qué ocupo estos días, pues sobre todo en lecturas, muchas y buenas, y en esta semana he disfrutado de tres lecturas maravillosas, es la primera vez que leo a Javier Cercas, empecé por Soldados de Salamina (regalo de mi amiga Merche) y he continuado con El monarca de las sombras (préstamos de mi amiga Eva), y ambas lecturas, sobre nuestra guerra civil, me han removido muchas cosas. Y justo ayer, cambié de tercio y volví a Alejandro Palomas, leyendo Un hijo, una lectura tierna donde las hayas y llena de sensibilidad, para mi gusto, no está a la altura de Una madre, y a veces es bastante previsible, me recuerda en exceso a otra lectura que leí hace mucho, El curioso incidente del perro a media noche, pero aún con todos estos contras, la ternura y emotividad de la historia, y la narrativa del autor lo compensan con creces, muy recomendable, además se lee en poco tiempo.

La tele en esta casa se ve poco, o más bien el Netflix, aunque eso sí, me pego maratones de RuPaul's Drag Race, aunque ya voy por la séptima temporada y dosifico, porque qué haré cuándo se termine. Se admiten recomendaciones. También seguí esta semana con un episodio de Black Mirror, esto también los dosifico pero por motivos totalmente distintos, cada vez que el costillo y yo vemos un capítulo nos resulta tan sumamente desconcertante y pertubador que tardamos la tira en volver a tener ganas de otro (esta semana le tocó el turno a Oso Blanco, de la temporada 2), y anoche vimos una película maravillosa, por recomendación de mi vecina que pasó a hacerme una visita, Figuras Ocultas, si no la habéis visto ya estáis tardando, si dejamos atrás que es cine americano (y hay mucha americanda, of course) la película me pareció maravillosa, narra las dificultades de tres mujeres afroamericanas en la década de los 60 y en plena guerra de las galaxias con los rusos, trabajan para la Nasa y están sobradamente preparadas, pero cuentan con dos grandes dificultades, ser negras y ser mujeres. Está basada en una historia real y a mí me ha gustado mucho conocer esta historia, sobre la que ya ando indagando un poco más. Todo esto lo estoy viendo en inglés subtitulado, a ver si así mi oído y yo nos vamos haciendo al idioma.


Y dos experimentos culinarios de esta semana: hice Ghee en la olla lenta y yogures con leche fresca y yogurt griego en una yogurtera de los 80. Como dice el costillo, resulta que el viernes cogí un taxi y resultó ser un Delorean, así que el sábado aparecí en los 80 haciendo yogures en una Moulinex de la época, que econtré por Wallapop y quien la tenía a la venta era mi vecino, en fin, que al final hemos hecho un trueque y ambos estamos contentos, jaja.

Ojalá os llegase el olor (Ghee)
Para quien no sepa qué es el ghee se le llama también mantequilla clarificada, y oro líquido en la medicina ayurvédica, se somete a la mantequilla (de la buena y sin sal) a un proceso de cocido o calentamiento y obtenemos según el tiempo mantequilla clarifiada o ghee (que no son exactamente lo imsmo). Yo básicamente lo hice porque me gusta la mantequilla pero mi intolerancia a la lactosa hace que me siente fatal, y mediante este proceso por el que se convierte en ghee pierde la lactosa y además adquiere un sabor delicioso, ligeramente ahumado y que recuerda el toffe. En la cocina india se utiliza para saltear verduras (mi vecina a quien le regalé un tarro dice que le da un sabor estupendo a las espinacas), yo para este uso prefiero aceite de oliva, pero está de vicio para hacer palomitas de maíz o simplemente untado en una rebanada de buen pan. Mi primer tarrito lo compré en un herbolario, me gustó y decidí probar a hacerlo en mi olla lenta, y el resultado ha sido mucho mejor que el comprado.

En cuanto a los yogures, yo ya los hacía con leche y yogurt de soja también en la olla lenta, pero en la yogurtera es más fácil y el resultado mola más, sobre todo porque quedan en sus tarritos individuales. Lo que no sé es dónde voy a hacer más sitio en mi minicocina para tanto aparatejo.

También traté de hacer una tarta vegana de tres chocolates, básicamente veganizar la que se hace con la Thermo, que ya había hecho en otras ocasiones y sale superbien, así que la próxima vez que se me antoje me tomaré un suplemento de lactasa y la haré de esa forma. Porque busqué una receta en un blog de cocina, invertí tiempo y dinero (en los ingredientes) y el resultado fue desastroso, no había forma de que cuajaran ni la capa de chocolate blanco (vegano) ni la de chocolate con leche de arroz. Cuando fui a la tienda que suelo ir por estos ingredientes, la chica que es majísima me preguntó si la receta la encontré en un blog de los que testan las recetas o de los que se dedican a copiarlas y cambiarle 4 ingredientes para veganizarlas, pues bien, visto lo visto, acertó con la segunda opción. Eso sí, como aquí no se tira nada, el contenido de la tarta (imposible de desmoldar) lo metí en unos vasitos  y tenemos una mousse de chocolate de aspecto raro pero de sabor bueno.

Y por último, voy a hacer un poco de publi, por cuenta propia, y es que Lucía Be ha sacado a la venta estos pendientes, que a mí, que detesto los corazones (aunque adoro el amarillo), no es que me encanten, pero tienen una historia tan bonita detrás y el beneficio va para tan buena causa, que ya los veo hasta como mis pendientes del verano. Así que os animo, al menos, a que le echéis un vistazo. Me alegra comprobar que están agotados, pero los repondran.

Y eso es todo por hoy, para no saturaros, no sea que no queráis volver a merendar conmigo (porque a estas horas ya en que os escribo, seguro que tocará merienda).


viernes, 23 de febrero de 2018

DESAYUNO SALUDABLE EN 5 MINUTOS - TORTITAS

Como mi intención es compartir por aquí más de esas recetas cuyo resultado final suelo colgar en Instagram, hoy me he venido arriba y me he dicho, Esther, sube la receta de tu desayuno de hoy, ese que has improvisado porque no tenías aceite de oliva para tu tostada, y en fin, que aquí va:


He cogido el vaso medidor de la batidora (hoy ni siquiera he usado la Thermo), vuelvo a tener batidora, tipo minipimer de toda la vida (que he cogido con los puntos de una página de encuestas en la que participo), porque a veces para cantidades tan pequeñas es más el engorro de fregar la Thermomix, y sobre todo por la novedad y probar el nuevo cacharrito, jaja.

En el vaso he puesto:

- 30 gramos de copos de avena integral.
- 1 huevo de gallina feliz.
- 30 ml de leche vegetal (la que tenía abierta, soja y arroz de Aldi, porque no tiene azúcar añadida).
- 1 pizca de sal.
- Unas gotitas de esencia de vainilla.
- He espovoreado canela (no sabría decir cuánta, al gusto de cada uno).
- Un plátano en trozos.

Le he dado unos golpecitos de batidora y listo, de hecho, a decir verdad, lo hice sin añadir el plátano, se me olvidó, pero al ver el resultado me dije, esto no tiene la textura que yo pretendía y me di cuenta del olvido y lo puse. No he dejado reposar la masa (semilíquida) media hora, como hago por ejemplo con las crepes, pero no ha sido necesario y el resultado ha sido buenísimo.

He calentado una sartén (de las que no se pegan nada de nada) con unas gotas de aceite de coco (puede ser de oliva perfectamente, pero recordad que no tenía) y una vez muy caliente he puesto la cantidad adecuada, en este caso la mitad, proque da justo para las dos tortitas que veis en la foto, que son de un tamaño generoso, para más cantidad solo tenéis que doblar o multiplicar los ingredientes.

Una vez listas yo le he puesto encima un kiwi troceado, una onza (para las dos tortitas) de chocolate negro y he espolvoreado un poco de azúcar de coco y con coco. Yo no suelo tomar azúcar, salvo excepciones, pero ésta es un azúcar de coco con coco rallado muy natural (porque de hecho a mí las cosas con sabor a coco o el coco rallado no me gustan mucho), os pongo una foto, la compré en una tienda maravillosa que vende a granel en Francia,  que sigo por Facebook, sé que envían a España, pero nunca me animo a pedir para comprar cuatro chorradillas porque no sé si me compensa, así que dosifico muy bien la que compré este verano.

El chocolate que le puse
El chocolate queda muy rico si lo ponéis en cuanto sacáis la tortita porque se va fundiendo.Si sois más golosos que yo le podéis añadir azúcar, miel, sirope o edulcorante, pero os aseguro que están bastante buenas y dulces así, así que primero probad.

El azúcar de coco
Ya sabéis que yo me aburro de comer siempre lo mismo, y el desayuno no es una excepción, por lo que estoy siempre probando, experimentando e inventando.  Si queréis comer sano, saludable y no aburrido, para mí, esta es la única fórmula.

lunes, 19 de febrero de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES (PILOTO)

Lleva todo el día rondándome la cabeza pasar por aquí y escribir, sin saber muy bien sobre qué, pero con el ánimo y la intención de desahogarme un poco, y también de hablaros de algunos descubrimientos, de todo tipo, de los últimos días.

Tengo ganas de dedicar más tiempo al blog, aunque eso es hoy, mañana ya veremos, y se me ocurren mil ideas, me gustaría que esta fuera una de ellas, pasar por aquí los lunes y divagar un poco, pero ya veremos en qué queda.

La cuestión es que hoy se han cumplido 15 días desde mi primera baja médica y sigo estando en la misma situación por otros 15 más, al menos. Tengo una lesión en mí, ya de por sí maltrecha, rodilla derecha. No es grave, pero sí que me debería haber cuidado mejor cuando me la hice, y yo queriendo cumplir bien con mi papel de profesora de secundaria que da clases en 2º de Bachillerato, me resistí a quedarme en casa y coger la baja cuando a principios de enero me lo propuso mi médico, y he estado acudiendo a clase cada día con mis dos muletas, pasillo arriba pasillo abajo, guardia de recreo incluída. Conclusión: la lesión empeoró, se produjo un derrame y heme aquí ahora de reposo en casa, acudiendo a rehabilitación, yendo a natación dos días en semana y sin que la Junta haya mandado aún a alguien que me sustituya. Sé que eso no es cosa mía, o no debería serlo, pero me comen los demonios. Porque por una parte he estado telebrajando en casa, haciendo informes, corrigiendo, contestando vía email a mis alumnos, hasta que me hartado porque han abusado un poco y entre ellos y algunos compañeros me han agobiado bastante. Os cuento todo esto, porque quizás si no trabajáis en este sector desconozcáis un poco cómo funcionan las cosas, de mal, en la educación, y en este país. La administración me quita a mí un pastizal por estos primeros días de baja, y de paso se ahorra el sueldo de un interino que debía llevar ya dos semanas sustituyéndome. Así que yo no debería hacerle el juego y trabajar en casa, pero soy incapaz de relajarme por el retraso en el temario que llevarán mis alumnos. Me gustaría ser imperturbable y zen como nuestro gobierno, con muchas mayores responsabilidades que las mías, y que me importara un comino, como le importamos nosotros los ciudadanos a nuestro gobierno, pero no me sale.

Descargada esta rabieta paso a contaros que estos días me entretengo leyendo mucho, viendo RuPaul's Drag Race, cosiendo un poco y bicheando en Internet, bueno, y también hoy me dio por subier cosas a Wallapop, aunque aquí donde vivo no es que funcione muy bien.

Estoy un poco acelarada, y eso se refleja también en lo que escribo y cómo escribo, pero quiero contaros algunos descubrimientos de los últimos días.

Empiezo por aquí, a Silvia Nanclares la descubrí gracias a Fernando, de Libros en el Petate, gracias a él leí Quién quiere ser madre y empecé a seguir a esta autora. Más tarde, y no sé de qué forma descubrí a Ana Elena Pena y su obra. No he leído ninguno de sus libros, pero sí sus poemas y la sigo a través de la Red. Ambas, tras un largo calvario en esto de la maternidad, y con mi misma edad, han decidido ser mamá por ovodonación, la primera aún está en el camino, y la segunda está embarazadísima. Todo ello me llevó a pensar mucho y de nuevo en la maternidad (aunque en realidad este tema nunca se fue de mí) y a plantearme incluso que quizás yo no sea tan valiente como ellas, por no haber dado ese paso. En fin, es un tema que me genera muchas y serias dudas. Y al principio me chocó (prejuicios de una), por lo que había leído de ambas, que se hubieran decidido por esta opción. Esto daría para un debate enorme, quizás porque a mí todo me genera dilemas éticos, tengo claro que no podría ser mamá utilizando la figura de un vientre de alquiler, y desconozco, si sería capaz de hacerlo por ovodonación, porque exisitaría lo que llaman un duelo genético bastante importante. Y no es que no me haya planteado el tema de la adopción, que sí, pero es un proceso largo, complejo, caro, y que desgasta bastante, y que en mi caso, de conseguirlo quizás tuviera un niño rozando los 50, visto lo que tarda, así que eso lo descarté totalmente, por ese, y por otros motivos que ahora no vienen al caso.

¿Qué más, Esther, qué más? Ah sí, he descubierto a Sergio del Molino, otro autor español, joven, al que le veo mucho futuro (para mí quienes rozamos o pasamos ligeramente los 40 somos jóvenes). Fue también Fernando quien me lo descubrió, recomendándome uno de sus libros, La mirada de los peces, que aún no he leído. En cambio, en un kindle flash de Amazon vi La hora violeta, y he de decir que lo compré sin saber ni de qué iba, hasta que lo empecé. Sergio cuenta, alejado de lo lacrimoso y la ñoñería, y con una prosa soberbia, la muerte de su hijo Pablo, enfermo de leucemia, antes de que cumpliese los dos años de edad. Que no sea ñoño o lacrimógeno no significa que no sea durísimo, es un relato íntimo, casi filosófico, lleno de una ternura que resulta atroz, y que me hizo llorar mucho una vez terminada su lectura. Estoy deseando leer otro de sus libros, o lo que sea que escriba este señor, porque escribe genial, y ya he empezado a seguirlo y buscar artículos suyos. El libro también me ha llevado a otros libros y a canciones y autores que iba oyendo a medida que devoraba el libro en la tarde de ayer.

En estos últimos días he reflexionado bastante sobre las redes sociales, y si alejarme totalmente de ellas o no, pero he decidido seguir en Instagram, que es mi red social favorita y también en Facebook pero usándolo con más moderación y haciendo una limpia importante (tal como suena). Porque gracias a las redes sociales descubro autores, tutoriales, series, películas, recetas, lugares, y sobre todo gente estupenda que están detrás de esas pantalla, algunas de las cuales he desvirtualizado, y en algunos casos, se han convertido en amigos.

En este bucear por las redes he de mencionar varias cosillas, primero, que sigo desde hace tiempo a Cristina Mitre , de The Beauty Mail, y su blog me parece fantástico, me encanta desentrañar los misterios del mundo pontiguil desde sus redes, su blogs o sus recientes podcast, y aunque no corro, tengo su libro  Mujeres que corren, y me encanta, y todo esto para decir, que hace algún tiempo, bastante ya, Cristina se tomó la molestia de contestarme un mensaje privado, que le envié por el cara libro, cuando andaba buscando alguien que me asesorase sobre qué deportes y ejercicios me convenían teniendo en cuenta mi problema de espalda y de la pierna. Lo menciono porque a veces parece que detrás de estas cuentas tan populares hay gente que se lo cree y pasa de sus seguidores, y supongo que será así en muchos casos, yo misma pensé que Cristina no me contestaría, y aunque tardó, sí que lo hizo y con buena y documentada información.

Mi más reciente hallazgo en el mundo blogueril ha sido el blog de Lo en las nubes , llegué primero a la cuenta de Instagram de esta mujer, médico y madre, para más tarde descubrir su blog, que me tiene bastante enganchada, tanto que ando buceando en sus post antiguos para descubrirla, como alguna vez me ocurrió con Remorada y Begobolas. Es pura inspiración, y su blog habla de libros, de buenas lecturas, de maternidad, de la labor que realizan en Senegal, de cocina, de telas, de nuestra sanidad y de todo aquello que se lo ocurre, pues eso, como yo, un batiburrillo.

En fin, hablo de gente y de lugares que me inspiran, y si algo me caracteriza es mi entusiasmo por compartir con los demás aquello que descubro y me supone un aliciente. Por eso quiero venir más por aquí y hablaros por ejemplo de mis últimos descubrimientos potinguiles, aunque no sea éste un blog de belleza, de la última receta con la que haya experimentado (que dice el costillo que siempre estoy haciendo cosas nuevas) o colgar por aquí mis últimas creaciones costuriles o reseñas de los libros que leo.

Y sí, si os pasáis por el blog de Lo veréis que tiene una sección que se llama El café de los viernes, y más que copiarlo, sí, me ha inspirado lo de el té de los lunes, porque yo no soy de café, por más que me guste su olor y porque como el lunes no es mi día favorito, quizás si creo el ritual (que no la rutina) de venir por aquí a contaros batallitas puedan ser un día mejor. Los viernes vitales de  Itaca también me inspiraron.

Por cierto, Begobolas, te debo otro de mis últimos descubrimientos, el Lady Grey de Twinings, que es el último de los tés al que me he vuelto adicta. 

 

jueves, 15 de febrero de 2018

CHAMPIÑONES STROGONOFF

Hace unos días publicaba en Instagram la foto de este plato, era la primera vez que lo preparaba, pero investigando un poco por la red, el resultado fue bastante bueno.

La historia comenzó unas semanas atrás, en el restaurante vegetariano de al lado de casa (y el único de Estepona) que frecuentamos a menudo el costillo y yo, o yo con amigos y compis de trabajo. La cuestión es que el propietario es un señor que experimenta a menudo introduciendo novedades en la carta, y allí probé los champiñones strogonoff y me parecieron deliciosos, alguna pista que me dio el camerero y mi curiosidad hiceron el resto.

He encontrado distintas recetas en la red, pero yo os dejo la mía. Es cierto que suele ser un plato que se hace con carne, pero yo, como el señor del restaurante, lo he vegetarianizado. Aquí va.

Los ingredientes que necesitáis son:

250 gramos de champiñones
Una cebolleta pequeña o media grande
1 diente de ajo
1 vasito de vino blanco (unos 100 ml)
Media cucharadita de mostaza antigua
1 cucharada sopera de concentrado de tomate (en mi caso de Hacendado)
1 cucharadita de pimentón de la Vera (dulce)
1 brick de nata vegetal de soja
Un poco de sal
AOVE
Una pizca de pimienta negra
Arroz (porque yo lo puse sobre una cama de arroz blanco)
Perejil, cilantro o cualquier otra hierba de vuestra elección por encima.

¿Cómo se hace?

Yo compré los champiñones enteros y los laminé (previamente los limpié), corté la cebolla en tiritas muy finas y la fui pochando en una sartén con el aceite, cuando estuvo ya un poco transparente le añadí el diente de ajo y le di un meneo (como diría mi amiga Mónica), no esperamos a que el ajo se dore, sino que seguidamente añadimos los champiñones, junto a un poco de sal y mienta y vamos salteando.

A continuación regamos con el vino y agregamos la mostaza, el pimentón, meneamos otro poco para que se vaya mezlcando el pimentón y no se queme, y finalmente ponemos la cucharadad de concentrado de tomate y mezclamos bien para que se vaya integrando todo. Bajamos el fuego (en mi caso pongo la vitro a 5) lo tapo y espero unos 10 minutos para que se vaya evaporando el líquido.

Pasado esos 10 minutos, destapamos y dejamos que se siga cocinando así, con lo que la salsa se irá reduciendo, espesando.

Entre 5 y 10 minutos después ya se habrá evaporado casi todo el líquido y es el momento de añadirle la nata vegetal, dar otro meneo y esperar unos 5 minutitos, apartar del fuego, espolvorear con las hierbas de vuestra elección (yo le puse perejil seco, el cilantro lo destesto) y listo.

En mi caso había preparado un arroz blanco con la Thermomix y puse los champiñones sobre el mismo, pero podéis poner arroz integral, pasta, trigo sarraceno, bulgur, o lo que más o guste.

Espero que probéis y que os guste. A nosotros nos encantó.

Para otras recetas así pongo fotos del proceso, de ésta sólo tengo el resultado, que os dejo aquí. Y a ver si voy compartiendo otras por aquí.




lunes, 5 de febrero de 2018

FAVORITOS ENERO

Enero se ha pasado en un suspiro, y ha sido un mes reposado, o más bien de obligado reposo (aunque no hice todo el que debeía) por una lesión en mi rodilla derecha. Nada grave pero sí de lenta recuperación. Dice el costillo que esto me pasa por querer emular a la Nasarre.

Aún así ha habido tiempo para todo, y aquí van mis favoritos:

- Ha sido un mes de buenas lecturas, aunque si he de destacar alguna sería "Cometas en el cielo" de Khaled Hosseini, no sé cómo he podido tener tanto tiempo un libro tan bueno ahí en la recámara del ebook, quizás porque hace unos años vi la peli y me pareció durísima, pero la historia es también entrañable y la he disfrutado mucho, quizás éste era su momento.

- El día de reyes nos regalamos una rica cenita en un restaurante vegano de Torremolinos que ha sido todo un descubrimiento, por recomendación de la chica del herbolario donde compro. El sitio se llama "The Wala Room", es un lugar pequeño pero coqueto, con un ambiente muy agradable y la pareja que lo regenta además de amabilísima te de una información muy detallada de lo que vas a comer. La carta no es muy grande y variada, pero está todo rico rico.


- Gracias a esa visita he descubierto una receta de queso vegano para fundir, para tomar con nachos, deliciosa y facilísima, y lo mejor de todo, sana y con sabor a queso, sin llevar mil mierdas, como la mayoría de quesos veganos que se venden (no caseros). Yo como queso, pero no debo, por mi intolerancia a la lactosa y porque no es muy bueno para otros problemillas que intento solventar. Así que cuando tengo mono de queso (soy un ratón) y no me quiero pasar,  hago este tan rico.

- No me pude resistir a autoregalarme esta recomendación de Begobolas. Es un libro maravilloso con proyectos costuriles que pondré en práctica en breve.


- Mis clases de natación también están siendo el mejor momento del día (cuando me toca ir), porque me relajan y me alivian mucho la lesión en la pierna. La pena ha sido que con tanto diagnóstico erróneo al principio (al tercero fue la vencida) las abandoné un poco, y eso que me venían estupendamente.

Y hago una nota extra el margen para indicar que entre Remorada, Esperanza y yo podríamos hacer un blog o escribir un libro sobre anécdotas de hospitales, madre de dios.

domingo, 7 de enero de 2018

MIS 5 LIBROS PREFERIDOS DE 2017

Aunque no es cuestión de cuantificar, son 32 los libros que he leído en 2017, de ellos os cuento cuáles son los 5 que me han gustado más y por qué.

- En el número 1, y no es aleatorio, sino que ha sido el mejor de todos, con diferencia, está PATRIA, de Fernando Aramburu, un libro que hay que leer para entender el conflicto vasco y cómo se ha vivido en el País Vasco la existencia de la banda armada. Es de los libros que como historiadora y profe de Historia en secundaria, incluiré en mi lista de libros recomendados para el alumnado de Bachillerato. Os hice una reseña sobre el mismo.


MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA de Lucía Berlin. Un libro de relatos, muchos de ellos autobiográficos, y todos ellos basados en la vida itinerante de la autora, una de esas escritoras malditas, cuya obra ha visto el éxito después de su muerte en el año 2004. En su obra hay mucha verdad, mucha humanidad y mucha intensidad. Imprescindible.


- SAPIENS. DE ANIMALES A DIOSES de Yuval Noah Harar. Una breve historia de la humanidad, mágnificamente contada, desde nuestros orígenes hasta nuestros días. Presenta los acontecimientos más importantes, dividiendo el libro en cuatro partes, la primera aborda los orígenes del mundo, la aparición del género Homo en la Tierra y su evolución hasta Homo Sapiens Sapiens. La segunda nos habla de la la primera gran revolución mundial, la neolítica y todo lo que ello supuso, la tercera es la Edad Moderna y la aparición de los grandes imperios mundiales, y la última, y fascinante, la dedica al tema de la revolución científica y sus implicaciones. No es una obra fácil para pasar el rato, pero sí es bastante amena, a pesar de lo sesuda, y muy muy interesante. Para este 2018 me apunto Homo Deus, breve historia del mañana, del mismo autor.


- QUIÉN QUIERE SER MADRE de Silvia Nanclares. Llegue a este libro gracias a Fernando, de Libros en el petate y desde aquí le vuelvo a dar las gracias. Su lectura fue un poco una catarsis para mí. Silvia aborda en este libro el problema de la infertilidad, y de quienes yo hemos llegado y sobrepasado los 40 con un deseo enorme de ser madres pero sin conseguirlo, y pasando además por situaciones bastante traumáticas. Leyéndola una deja de sentirse una extraterrestre o una incomprendida, porque sólo quien ha pasado por esto puede llegar a entenderlo. Si tenéis alguna amiga o familiar que esté pasando un proceso similar es un libro muy recomendable. He seguido la pista a Silvia Nanclares a través de las redes sociales, y sé que recientemente se ha decidido por la ovodonación, desde aquí le deseo mucha suerte en esa nueva aventura. 


- Y en el último lugar de mi lista, pero no menos importante, LA VIDA ES UN REGALO,  de María Villota.  Esta lectura me llegó en forma de regalo por parte de Eva, de Itaca buscando a Ulises, y como a Fernando, le vuelvo a dar las gracias porque su lectura me movió muchas cosas, y me hizo darme cuenta, que tal como dice el título es muy cierto que la vida es un regalo, y pese a las circunstancias y problemas personales de cada uno, estar aquí ya es un presente bastante importante, y hay que agradecer cada día, cada pequeño instante de felicidad, cada gesto amable, cada mirada. Citando a María, a quien admiro profundamente, "puede que duela, que no sea lo adecuado, pero si es lo que queremos hacer no dejaremos de intentarlo. Si es correr, entonces correremos, sin parar, sin excusas. No es para demostrar nada a nadie, es para ganarte a ti misma. Es para demostrarte que pudes ir más lejos. ", y María cumplió eso que yo siempre intento trasladar a mis niños (mis alumnos), fue siempre la mejor versión de sí misma. 


Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestros libros favoritos de este año que termina? 

jueves, 4 de enero de 2018

FAVORITOS DICIEMBRE

Visto en pasado, muy reciente, diciembre ha estado muy bien, pero ha sido una locura. Entre otras cosas este trimestre académico se me ha hecho eterno y las sesiones de evaluciones, entrega de notas y demás, ni os cuento. Pero echo la vista atrás para ver los favoritos, y me encanta.

- El mes no pudo comenzar mejor, ya que lo estrené comiendo en un lugar estupendo y teniendo una sobremesa aún mejor con dos amigos , y compañeros de trabajo, a quienes quiero mucho. E. y E., son junto a P. mis amigos en el centro donde trabajo. Y aunque pasamos muchas horas en el mismo lugar, a veces nos saludamos atropelladamente por los pasillos, y los lunes que podemos es el día en que desayunamos juntos. Así que fue una tarde genial, y me cargó las pilas para lo que vendría después.

- El día 3 volví a acudir a una nueva edición de Creativa Málaga , fue una buena ocasión para comprar telas bonitas y otras cositas que normalmente no encuentro en Estepona, aunque he de decir de paso, que la entrada me pareció cara, y el evento en sí no me pareció al nivel del del año anterior. Eché de menos la presencia de Jan et Jul,  aunque siempre está la posibilidad de comprar on line.
También aprovechamos el día, ya que estábamos en Málaga para ir al museo ruso a ver la expo de la Dinastía Romanov que estará hasta el próximo 21 de enero, y que me moría de ganas por ver. Mereció mucho la pena.

- De nuevo nos escapamos a Granada, por motivos laborales del costillo, y aunque yo dudé hasta el último momento y me fui acompañada de exámenes por corregir, luego me alegré bastante, por los paseos y por los reencuentros con amigos, algunos de los cuales hacía muchísimo tiempo que no veía.

- La escapada a mi pueblo en Navidad, aunque corta también estuvo muy bien, así como recibir regalos y felicitaciones navideñas.


- Y hemos terminado el año escapándonos a Berlín, ciudad que no conocíamos y que me ha gustado mucho, sobre todo por el ambiente navideño de estos días. Y por otros motivos, que espero contaros en otra entrada.


- No quiero olvidarme del último libro del año, El sari rojo, de Javier Moro, es una biografía novelada de Sonia Gandhi, la nuera de Indira, y una historia estupenda de la India tras su independencia y de la dinastía Nerhu-Gandhi. Muy recomendable si además se acompaña de vídeos que están internet (Youtube, la página de rtve...) sobre acontecimientos que se narran en el libro.

Ahora a empezar con fuerza y ganas este año y ver qué nos depara.