viernes, 6 de octubre de 2017

VITAL Y VIERNES

Después de que la últimas semanas hayan sido un poco duras, por motivos varios a los que se sumaba el inicio del curso, podría decir que hoy es el primer día que me encuentro BIEN, y lo digo con mayúsculas.

Los viernes se han convertido en mi día favorito de la semana, porque trabajo dos horas, termino a las 10:15 h y comienza mi puente (como dice un compañero) hasta el lunes a la misma hora (sí, también tengo la suerte de entrar los lunes a esa hora). Y aunque leáis lo de suerte, no sabéis lo mal que me sentó cuando me dieron mi horario (distinto a éste que os comento) y a las 24 horas me lo cambiaron por el actual. No coincidía con mis preferencias, no era lo que quería y me cabreé mucho, puedo decir que hasta lloré, sí, sé que suena ridículo (alguna que conozco lo arreglaría con un par de tortas), pero en esa reacción intervinieron otros factores que no vienen al caso. A lo importante, he sabido encontrar la parte buena a lo que hace apenas tres semanas me pareció malo malísimo. Y eso, a día de hoy, me parece una enseñanza.

Desde aquí os escribo
La cuestión es que aquí estoy, sentada, tan ricamente, al sol, en mi terraza, después de un buen vapuleo en el fisio y un redesayuno tardío,también al sol y en buena compañía. Al llegar a casa tenía en el buzón una carta de la FVF (Fundación Vicente Ferrer), con unas letras de mi niño apadrinado y noticias de la Fundación por otro. Y por otra parte, me he puesto a mirar Facebook, y una cosa me ha llevado a otra y he descubierto una entrevista fantástica, que en este momento me parece escrita para mí, de Joan Garriga, psicólogo, de la corriente Gestalt para más señas, a quien justo he descubierto en este momento, pero al que seguiré la pista de ahora en adelante.

Y ahora sí, ¿qué os voy a contar?

"Si uno no se cree capaz de hacer algo, jamás lo intentará". Así empieza la información que viene detrás de la carta que me ha escrito mi apadrinado, es sobre unos talleres que abordan el tema de "Fortalecer la autoestima". Y me ha dado mucho en qué pensar. Con los pocos recursos que tienen en la India abordan temas de suma importancia como éste, y como docente, pienso, que aquí en nuestro primer mundo nos ocupamos de otras cosas, cuando a nuestros niños también les sería muy necesario, más aún que los portátiles gratis y otra serie de dotaciones, y que deberíamos hacer que nuestros pequeños confíen en sí mismos y en sus capacidades, recordándoles cada día cuanto tienen de bueno, en lugar de insistir en aquello que hacen mal o ponerles etiquetas.

Qué importante es trabajar la autoestima, desde pequeños, porque si no de mayores, nos tocará "resetearnos" y aprender, siendo un trabajo más arduo. A este respecto, en general, yo estoy contenta, porque a pesar de haber nacido con una discapacidad mis padres nunca me criaron en una burbuja y me dejaron hacer deporte y cuántas locuras se me ocurrían. Aunque sin embargo, en otros aspectos de la vida, han quedado grabadas en mí frases lapidarias y miedos heredados, por eso precisamente sé lo importante que es. Aunque como digo, y en general, admiro a mis padres, sobre todo a mi madre, porque lo hicieron lo mejor que pudieron en los tiempos y en la situación que les tocó vivir. A veces se lo he dicho, yo no lo hubiera hecho mejor.

De un boletín de la FVF

En cuanto a la entrevista de Joan Garriga, la podéis leer aquí, es mucho más interesante que mis reflexiones acerca de la mima, pero aún así, me gustaría comentaros las enseñanzas que me quedo de ella.

- El tiempo no lo cura todo, en contra de lo que dicta la sabidudría popular. Es cierto que aminora la intensidad de las emociones (dolor, rabia, impotencia, tristeza...), pero como bien dice, se necesita de un proceso emocional activo e intenso, o lo que yo llamo vivir el duelo, e ir trabajando en ello, intentando soltar lastre (esta expresión es muy mía) y abriéndonos a lo nuevo, a lo que está por venir. Viviendo lo que nos toca en cada momento.

- Nos habla también de la importancia de aprender a gestionar las situaciones o momentos desagradables que nos tocará vivir, y aquí no se libra nadie. La vida no es justa, y mientras antes lo aprendamos mejor. Al contrario de lo que pueda parecer, no es un matiz negativo, sino la pura y simple realidad. Y la aceptación aquí cobra una gran importancia, aunque nadie dijo que fuera fácil.

- Identificarnos con lo malo que nos sucede es un error. ¿A qué me refiero con esto? A que nuestra identidad personal no está compuesta de nuestros errores, nuestros sinsabores, desgracias o frustaciones. Eso son sólo hechos o situaciones que nos tocó vivir en un momento dado, pero pasaron y ya no son, ni nosotros somos esa persona desgraciada. Lamentablemente esto lo he tenido que trabajar personalmente bastante, por mis circunstancias, que muchos conocéis. Durante mucho tiempo me he identificado a mí misma con una "yo-desgraciada-abortadora-incapaz de concebir", hasta que me he dado cuenta de que eso han sido momentos muy duros de mi vida, puntuales, pero más allá de eso, esa no es mi identidad, y no puedo aferrarme a eso para justificarme cada vez que siento que no tengo ganas de algo, que no avanzo en tal o cual aspecto, identificarme con mis penas. Ha sido un desgaste tremendo, y si toda la energía y el tiempo que he invertido en ello (ello = lamerme las heridas) los hubiese dedicado a otra cosa, hubiera contruido algo.

- Cita la verdad, la valentía y la conciencia como requisitos para avanzar y estar satisfechos con nosotros mismos. Los considero pilares básicos, y de un tiempo a esta parte muchas lecturas o conferencias me acercan a ello, como las enseñanzas del budismo kadampa o el libro "El poder del Ahora" que he leído muy recientemente.

- La realidad es neutra, los hechos ocurren y están, y son como son, somos nosotros, quienes desde nuestro punto de vista los catalogamos como buenos o malos, o como pérdida o ganancia. Insisto en que esta parte tampoco es fácil, aunque sí es una enseñanza sencilla.

- Interpretar en positivo la situaciones adversas que nos pasan. Tampoco es sencillo este paso, pero es lo que he hecho con la situación que os comentaba al principio, que quizás sea más banal, pero he visto la parte positiva de tener un horario como el que me ha tocado. Y estos días trambién miro la parte positiva de no tener hijos. No se confundan, no estoy diciendo a nadie que no tener hijos sea mejor, simplemente me centro en que me será más fácil planificar mi viaje a Cuba el próximo verano, realizar el viaje a la India con el que siempre he soñado, o cosas más triviales como ir a mis clases de yoga sin tener que hacer malabares o acudir a natación, o simplemente, planificar una cena romántica o con amigas cualquier día entre semana.

- ¿Significa lo anterior que toca resignarse? En absoluto, puesto que la resignación también implica sufrimiento, se trata sólo de aceptar aquello que no puedo cambiar (ya sea que no lo puedo cambiar ahora, o que no lo podré cambiar nunca). En ese punto, yo no renuncio a tener hijos, simplemente estoy aceptando que no sucederá.

- Y lo que más me ha gustado, no plantea una "psicología fácil" ni nos vende la magia de la visualización, esa de la que el libro "El Secreto" tanto habla, o de la que hablaba en sus libros la recientemente fallecida Louise L. Hay y  de la que, personalmente, tanto he huído, porque no creo en ella. Me parece propio de esta sociedad en que vivimos en la que tratamos de encontrar una respuesta rápida a todo, y es más fácil creer que si visulizo las cosas van a ocurrir que ponerse a trabajar para que sucedan. ¿Han leído el ejemplo del billete pegado al techo del libro "El Secreto"? Si a alguien le ha dado resultado que venga y me lo cuente.

- Y por ultimo, y para no eternizarme, me gusta la importancia que da a la meditación, a la conciencia, a la atención plena, al agradecimiento y por supuesto a cuidarnos (por fuera y por dentro) y a quererenos más (lo que enlaza con el comienzo de lo que os cuento, trabajar la autoestima).Esto de meditar, vivir en conciencia o en el ahora, no es más que tratar de prestar la atención necesaria al momento presente, sin irnos al pasado o a lo que está por venir. Ejemplos de ello pueden ser los siguientes: cuando camino al trabajo a primera hora de la mañana, en lugar de ir pensando en lo que voy a encontrar cuando llegue al insti en la clase tal o lo que me tocará corregir, o si me tocará guardia o no, voy disfrutando del paseo, del viento en la cara, de los sonidos, del amanecer, porque lo demás me lo voy a encontar o no, independientemente de que lo adelante o no en mis pensamientos. O cuando quedo con alguien para tomar un café o dar un paseo es para estar con esa persona observándola, escuchando lo que me dice, y no mirando el móvil veinte veces o pensando en lo que haré para la cena de esta noche.

Lo que más me gusta de todo esto que os he soltado, es que hoy, por primera vez desde hace mucho, me apetecía sentarme aquí, delante de vosotros y escribiros estas líneas, que espero os sean de alguna utilidad.

Menciones:

1. Sí, Espe, la de las tortas eres tú.
2. Eva, con tu permiso, te robo lo de viernes y vitales.
3. Bego, esto que te ocurre a ti, nos ocurre a todos. Es importante relativizar, sí, pero cuando los problemas nos atañen personalmente, son lo más importante para nosotros, a pesar de que el mundo siga girando sin importarle demasiado.

11 comentarios:

  1. De utilidad no, de muchísima utilidad!!!! Me han encantado tu reflexiones y estaría mad encantada aún si nos deja ses disfrutar de tus viernes vitales cada semana. Qué importante todo lo que dices y cuantas cosas importantes cuenta en este texto. La conciencia plena, el vivir el ahora, aceptar las cosas como son... gracias por todo ello, por recordarnos lo verdaderamente importante de la vida, que está claro que casi nunca es fácil.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro, porque al leer la entrevista me acordé mucho de ti, luego, enseguida me dio la vena escritora y reflexiva y me apeteció escribirlo. A ver si me sumo a tus viernes vitales, que estoy en período de reflexión, pero no electoral. Un besote.

      Eliminar
  2. Muchas gracias Esther por este post balsámico, porque ayuda y sana que con los tiempos que corren es tan importante.
    Siempre es un placer leerte. Saludos.




    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que haya sido un bálsamo para ti.
      Para mí es un placer que te pases por aquí.
      Un beso.

      Eliminar
  3. Qué bien volver a leerte y más con estas reflexiones tan sensatas y sanadoras :)
    Me ha gustado mucho la entrevista que enlazas de Joan Garriga.
    Y sí, a menudo hay que recordar que muchos de los problemas que tenemos no son tales por mucho que nos ocupen la mente. Hay vida más allá de ellos y muchas otras cosas por las que estar agradecidos.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En ello estoy. Sintiéndome afortunada por lo que tengo en lugar de lamentarme por aquello que no.
      Un beso.

      Eliminar
  4. ¿y qué tiene de malo llorar cuanto sientes rabia por algo? es una cosa que no entenderé... Llorar no es malo. Me alegra muchísimo leerte reflexiva, hace falta muchas veces. En psicología hay ciertas corrientes que yo entremezclo y al final me quedaría un poco con el tema de "educación emocional" o algo así (creo que ahora se llama educación con apego). Creo firmemente que influye muchísimo la manera en que después nos vamos a enfrentar al mundo y la personalidad que tendremos.

    Creo que el paso más complejo es interpretar en positivo y me gusta lo de que el tiempo no lo cura todo, pero si que es cierto que el tiempo nos cambia el chip y podemos enfrentarnos de nuevo a otras cosas que pensábamos que no. Y de todo se aprende.

    ¡Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí que de todo se aprende, aunque a veces una quisiera saltarse ciertas enseañanzas.
      Un beso.

      Eliminar
  5. Nena, me han encantado tus reflexiones y al mismo tiempo me ha dado por pensar que quizá me iría bien trabajar en algo así en lugar de estar (ahora mismo) en la Indra intergaláctica llevando la web del dichoso Real Madrid... Es que me ha pasado tantas veces eso de quedar con alguien que estaba mohíno y acabar contagiándole risas y alegría de vivir, que a ratos me planteo si no me iría mejor en la vida haciendo algo así, que desde luego me parecería mucho más productivo que andar haciéndole publicidad a Cristiano Ronaldo...

    En fin, según he leído lo de las tortas tenía pensado, al dejar el comentario, preguntarte de quién estarías hablando (ejem), aunque ya sabes que yo habría empleado otra palabra, jajajajajaja. Muchísimos besos, guapetona. Me alegro de leerte tan feliz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo es ponerse eh! Y de que se te da bien doy fe.
      Hoy he leído la historia de un chico que trabajaba en la Indra intergalactica y ahora es tenor en la Ópera de París, es el primo de alguien que conozco.
      Un besote.

      Eliminar
  6. Hola Esther:
    Me encanta leerte. Me encantan tus reflexiones.
    Creo que la felicidad no hay que perseguirla, como algo ajeno a nosotros, como si fuera un premio que está ahí fuera. Nuestro bienestar emocional está en nuestras manos, y solo depende de nosotros mismos. Aunque la vida a veces lo pone muy complicado...
    Te admiro mucho Esther. Estás recorriendo un camino difícil pero te llevará sin duda a buen puerto,
    Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar

Cuéntame