viernes, 11 de mayo de 2018

EXPRESIONES COSTURILES

Estos días que ando metida en algún sarao costuril y que al mismo tiempo he empezado a ver el programa Maestros de la costura que emitió TVE no hace mucho, rondan por mi cabeza muchas expresiones costuriles. Hasta que no me autoregalé una máquina hace algo más de tres años no sabía casi ni coser un botón o el bajo de un pantalón, aunque en mi familia, mi abuela y mis tías (paternas) siempre han cosido, y mi abuela me confeccionaba ropa a medida. Lo último que me hizo fue el vestidio que lucí en la fiesta de graduación al terminar la universidad. Con esto quiero decir que siempre he estado relativamente familiarizada con muchos de estos términos, pero no seré yo quien ose explicar en qué consisten, sino más bien, señalar algunas expresiones relativas a la costura que se usan en un sentido que no tiene que ver nada con esta actividad. Y se me ocurre que precisamente, "para muestra, un botón" ; )

- Coser y cantar todo es empezar, cuando usamos esta frase nos referimos a que en muchas ocasiones la dificultad de una labor determinada está en decidirnos a comenzar, pero que una vez que lo hacemos todo es más fácil de lo que parece.

- Estar hilvanado, esta es de mis favoritas, porque mi tío Pepe, al que quiero muchísimo, la utiliza muy a menudo, viene a significar lo mismo que la expresión "le falta un hervor", es decir, que se usa cuando alguien no es muy avispado, y a veces decimos también que "está por hacer" o "está crudo". Supongo que todo el mundo sabe que un hilván o hilvanar es coser la prenda o unir dos partes de tela a mano, con grandes puntadas y de forma provisional para ver cómo quedará luego. A veces se une con alfileres y otras se hilvana, luego se el hilván se quita cuando está la costura definitiva.

Hilvanado
- Cogido con pinzas o con alfileres significa el lenguaje coloquial que algo es frágil, que está sin terminar o mal terminado, o que es algo que uno no tiene aún muy seguro. Ejemplo: "Llevo los temas del examen cogidos con pinzas".

Cogido con alfileres




Cogido con pinzas
- No dar puntada sin hilo, o lo que es lo mismo, hacer las cosas con una intención determinada, normalmente para que te beneficie y planificado de antemano.

- Enjaretar, en argot costuril es pasar una cinta o cordón por una jareta, que es como un dobladillo que se hace a la prenda en cuestión para pasar por ella esa cinta o córdón, o también un pliegue horizontal que se hace con un pespunte en ciertas prendas, como las faldas, como adorno o para poder alargarlas si es necesario. En este sentido lo usaba mi abuela, que en mi infancia me hizo muchas faldas con jaretas. Pero al menos en Andalucía, se utiliza también para expresar que algo está bien encaminado  para realizar una tarea o llevar a cabo un proyecto. Ejemplo: "Lo del viaje a Suiza lo tengo ya "enjaretao", que así es como los pronunciaríamos por estos lares.

Jareta
- El percal es un tipo de tela, en ocasiones utilizado para confeccionar sábanas, por ejemplo. Pero en el argot popular es conocer bien a alguien o algún asunto, o para referirnos a algo problemático. En el primer caso diríamos algo así como, "voy al aula de 2º C, pero ya conozco el percal", y en el segundo podríamos decir, "menudo percal". Y por lo visto, el capote de brega que utilizan los toreros también se llama percal, según he podido leer en este artículo, donde se explica el origen de esta expresión.

- Decimos que algo está bien hilado cuando en un discurso las ideas están bien relacionadas o cuando algo está bien fundamentado. 

Y dejo para el final dos que creo que tienen especial significado sólo para mí. 

- La primera de ellas es "sobrilar"  , y es que yo igual que escuchaba mucho a mi abuela hablar de enhebrar, hilvanar, enjaretar, devanar... le oía esta palabra, y no fue hasta ya muy crecidita, bastante, que entendí que no era sobrilar, sino que se refería a "sobrehilar" que es rematar el borde de un tejido para que no se deshilache, que normalmente se hace con una máquina llamada overlock, con un zigzag en máquina doméstica o a mano, y también se le llama a esto, remallar. 

Sobrehilar (esta imagen es de la red)
- Y por último, el término orillo, que en costura es el remate natural de una pieza de tela, pero que en mi pueblo (y curiosamente también en el del costillo, y para de contar) usamos para referirnos al papel de aluminio, papel de plata, o papel albal. Yo no sabía que sólo se llamaba así en mi pueblo hasta que no me mudé a la capital y bajé un día a la tienda de debajo de casa a pedir un rollo de orillo, y el tendero no sabía lo que le estaba pidiendo. 

Y como no me quiero devanar los sesos paro aquí, porque no se me ocurre ninguna otra en este momento, pero me encantaría que si vosotros conocéis alguna otra me la dejéis en los comentarios.

martes, 1 de mayo de 2018

FAVORITOS DE ABRIL

Ya ha llegado y parece que con él también sol y buen tiempo (por mí se podría quedar así, no necesito más calor).

Y sin más dilación, aquí van mis favoritos:

- De libros, de los varios que  me he leído me quedo con Empieza por los zapatos de Andrea Amoretti, y por supuesto, con Harry Potter y las reliquias de la muerte, que estoy a punto de terminar.

- Mis primeros paseos sin muletas, y desde hace unos días, además sin dolor. Me infiltraron ácido hialurónico hace un mes escaso y al fin, parece que lo empiezo a notar, cruzaré los dedos.


- He vuelto con ganas a la costura: además de mis carteritas con snaps, para las que aprovecho retales, este mes me atreví con el #bolsodoctorabotones, un proyecto cuyos materiales compré hace bastante tiempo y con el que nunca me atravía. No ha sido fácil, porque es un bolso con muchas fornituras, pero he aprendido mucho y el resultado me encanta, lástima que sea de lana y más invernal, pero así ya está listo para estrenar en el próximo otoño. Si no conocéis el blog de Doctora Botones, os lo recomiendo, está genial, yo ya cosí con ella en verano una camisa. Y mayo también promete a nivel costuril.


- Los desayunos con mi compi y amiga, y el magnífico día que echamos el otro día en su casa y luego en el campo, me cargó las pilas para estos días en los que estoy en casa de Rodríguez.

- Ir a un concierto de música barroca, en el coro de la iglesia, también barroca, de Nuestra Señora del Carmen en Antequera, y reencontrarme con una amiga a quien no veía desde hace 9 años. La ciudad ya la conociamos, pero no en profundidad, conocer su museo y especialmente la sala dedicada a Cristobal Toral me gustó mucho, y además comimos estupendamente. Me queda pendiente volver a probar el bienmesabe más rico de la ciudad.


- Y no me puedo olvidar la serie Merlí, que me tiene acaparada, terminé Mindhunter, empecé con esta y podríamos decir que me bebo los episodios, estoy ya en le tercera temporada y se me acaba. Me parece una serie muy recomendable, a la que quizás dedique algo más que estas líneas.

lunes, 16 de abril de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES V

Un poco tarde para tomar un té sin que nos quite el sueño, pero aquí estoy. Ayer divagaba sobre aquello que iba a escribir hoy, pero eso fue ayer, y hoy, que he pasado el día cosiendo (un proyecto que tenía muy abadonado, por cierto) y eso me ha servido de yoga mental, pues me apetece más haceros algunas recomendaciones sobre cosas que he visto y/o leído en la última semana.

Una peli, mejor dos. 


Esta primera, Tenemos que hablar , fue une elección totalmente casual en Netflix, había tenido un mal día, no quería irme a la cama de mal humor y nos pusimos a verla, es una comedia y no tiene mucha miga (o sí, por el tema de la crisis y cómo se plantea), Michelle Jenner (otra vez) y Hugo Silva, que junto con Ernesto Sevilla (de Muchachada Nui) y una Verónica Forqué que para mí siempre es un acierto, hacen que no paremos de reír durante la hora y media que dura la película. Es una comedia de enredo muy divertida en la que el ritmo no decae en ningún momento.


 Totalmente distinta, La teoría del todo, que vi ayer en v.o.s. nos cuenta la vida del recientemente fallecido Stephen Hawking, basada en una novela escrita por Jane, su primera mujer. A mí me gustó mucho, quizás se eche de menos un poco más de ciencia, pero para eso están sus libros y hay documentales. Me gustaron la historia, los actores (recordemos el papel de Eddie Redmaine en La chica danesa), la fotografía, los escenarios, el vestuario, la música. Si en la anterior me reí, con esta estuve pañuelito de papel en mano durante mucho tiempo.

 Un documental 


 Está disponbile en Netflix y está muy bien. Me gustan las distintas perspectivas desde las que aborda el minimalismo. Mi profe de yoga lo envío al grupo de WhatsApp y lo vi este fin de semana. Invita a la reflexión. En mi caso, por ejemplo, me evalúo y me doy cuenta de en qué cosas voy por el buen camino y en cuáles no, aunque eso es algo muy personal, y por ejemplo, en esta evaluación tengo en cuenta mis criterios y mis principios.
En esta línea, sé que en mi casa hay muchos libros, míos y del costillo, y aunque leo mucho en el Kindle, también tengo muchísimos libros en papel, de muchos de los cuales sé que no me voy a deshacer. Pero sí es cierto que ahora compro y vendo mucho libro de segunda mano, intercambio, y aunque tenga muchos, trato de mantener aquellos que sé que voy a releer, consultar, o que son muy bonitos (libros ilustrados) y/o tienen un valor sentimental.
En casa se recicla todo y se lleva a su correspondiente contenedor, pero de un tiempo a esta parte estoy además tratando de reducir residuos, que es igual de importante, e intentando reducir al mínimo posible el uso de plásticos.
Sobre la ropa, creo que no soy una pesona muy gastosa en eso, y aún así, a mí me parece que tengo mucha, he vuelto a poner orden en mi armario, ahora todo está más claro, eso me permite ver tanto las carencias como las repeticiones, saber qué necesito y ponerme siempre ropa que me gusta, entre otras cosas porque es la única que he dejado en el armario. No me gusta comprar en tiendas de las que conozco de antemano que sus productos no están hechos de forma muy ética, pero esto realmente se hace muy complicado. Por ejemplo, no hace mucho compré (picada por un blog) un pantalón en una de esas páginas donde la ropa viene de China, y luego me sentí mal. Pero es cierto que China es el almacén del mundo a estas alturas, y sea por esa página o vaya a Zara o al Corte Inglés, al final casi toda la ropa viene del mismo sitio. Durante bastante tiempo sólo he comprado ropa hecha en España, y ahora me entero de que la hermana de una amiga trabaja como costurera aquí en España, sus jornadas son interminables y su salario y condiciones laborales una mierda (sí, lo diré así, con todas las letras) y la ropa que confecciona lleva la etiqueta de "Hecha en España", pero no es garantía de nada. Tambíen he visto en redes gente que se dedica a esto de vender moda sostenible, luciendo prendas de tiendas donde la moda es de todo menos sostenible, no es una crítica (o sí)  es simplemente que es muy difícil salir del sistema, aunque yo trato de hacer lo que buenanmente puedo.
Todo esto iba a que estoy lejos de ser minimalista, pero según lo que cada uno entienda por minimalista, tengo muchos bolsos y muchos zapatos, aquí sí me planteo reducir, y en el resto y poco a poco iremos viendo.
Para mí lo más imporante es disfrutar más del tiempo de ocio e invertir en viajes y experiencias que en bienes materiales que se acumulan en casa en forma de trastros y sembrando el caos.

Un libro 

No es de los que suelo recomendar, pero el libro de Andrea Amoretti me ha llegado bastante, yo que lo leía un poco esceptica, lo reconozco, quizás porque iba más buscando un libro que hablase de ropa, de ordenar armarios, de conjuntar prendas, de qué básicos tener en el armario, y el libro de Amoretti, aunque sin duda va sobre el estilo, va mucho más allá de ello y está lleno de reflexiones, muchas de las cuales yo, como mujer, necesitaba oír en este momento. Con esto quiero decir que a lo mejor no tiene por qué gustarte a ti, pero también es una invitación porque quizás te pase como a mí y descubras un libro que además de bien escrito reflexiona mucho sobre la felicidad sin llegar a ser un libro de autoayuda. Creo que no he aclarado mucho, pero está lleno de citas interesantes, de pistas de estilo y de psicología femenina.


Esta semanita he tenido algún que otro bajón, pero estos son los modos en los que lo he solucionado:

 - Metiédome en la cocina y disfrutando de hacerme un bizcocho rico. 
-  Volviendo a los libros de Harry Potter.
- Tomando una rica infusión.
- Invitando a una amiga a desayundar o a merendar.
- Escuchando música. 
- Viendo cualquier chorrada que me haga reír. 

De un tiempo a esta parte esos son mis antídotos para no entrar en bucle en la tristeza, y vosotros, ¿Cuáles son vuestros antítodos? ¿Qué hacéis cuando tenéis un día de bajón? Ojo, que a veces, también hay que permitirse estar mal y llorar, pero tampoco podemos coger cariño al hoyo. 

Feliz semana. 

lunes, 9 de abril de 2018

EL TÉ DE LOS LUNES IV

Pasan rápidas las semanas, y parece que la primavera va llegando, aunque a trompicones, a mí me ha traído una alergia de órdago y  la estamos llevando como podemos.

¿Qué os cuento esta semana?

Desde el pasado miércoles soy una infiltrada, vamos, que me inyectaron por fin el hialurónico en la rodilla con el fin de que ésta vaya articulándose como siempre, y que no siga pareciendo un click de playmobil, y en ello estamos. El miércoles por la mañana me pareció estar en la gloria y sentía mi pierna tan liviana, pero sólo eran los efectos de un valium para destensar la musculatura y anestesia en la rodilla, por la tarde el dolor fue brutal, pero desde entonces todo ha ido mejor. Se supone que en una semana empezaré a notar los efectos, no sé si será o no placebo, pero yo me voy sintiendo mejor. Ayer abandoné el reposo recomendado y salí a caminar sin muletas, pero aún es pronto para valorar. Si da los resultados esperados haré un post sobre ello, porque la poca información que busqué por la red dio unos resultados tan catastrofistas que me encantaría poder escribir en positivo sobre ello.


Esta semana estoy haciendo un esfuerzo por estar y encontarme bien, porque tanto encierro y tan poca movilidad (menos mal que están la piscina y la bici estática, junto a algunos ejercicios de rehabilitación), y el hecho de pasar los días a veces en pijama, otras en chándal y con estos malos pelos va haciendo un poco de mella en mí. Pero ayer salimos con el sol, justo después de comer, paseamos por un parque (que recién descubrimos en Marbella) y paseamos por la playa (por el paseo), además de disfrutar de una rica merienda fuera.


Después de cenar vimos en La 2 una peli española de Eduardo Noriega (que para mí ya es un plus) y Michelle Jenner que me gustó, me pareció bastante original y nos diviritió a ambos, Nuestros amantes es el nombre, y si conocéis Zaragoza (yo no) podréis disfrutarla porque toda ella es un recorrido por esta ciudad.

En estos dos últimos días he leído Billie, de Anna Gavalda, que es un libro que en cierta medida me recuerda a Eleanor & Park, aunque sin duda esté último me gustó más cuando lo leí en su día, es más me está apeteciendo volver a leerlo. Dicen de Billie que es una fábula o un cuento de hadas para adultos, personalmente yo la veo más para adolescentes, no significa que no me haya gustado, pero me han entusiasmado más otras obras de Anna Gavalda, igual tiene que ver con que casi todas me las he leído en su versión original, pero Billie no lo encontré. En cualquier caso es un libro que se lee en unas horitas y que deja buen sabor de boca.


Y en la cocina esta semana, además de tortitas para algún desayuno, he vuelto a hacer ramen, que cada vez me sale mejor, hamburguesas de lentejas germinadas y falafel con garbanzos, también germinados, y remolacha. Todo muy rico.

Hoy he recibido en casa el libro de Andrea Amoretti Empieza por los zapatos, sólo he leído las primeras páginas, es un libro sobre estilo, y no me imaginaba comprando algo así, dicho sea de paso, porque mi estilo es bastante personal y voy siempre a lo cómodo y práctico, intentando aportar algo de originalidad. Aunque reconozco que me puede un poco el lado perezoso y la comodidad. Y como no me veo bien en estos días, quizás porque tan poco me siento del todo, pues me dio por ahí, me gusta como Amoretti plantea esto del estilo en sus RRSS, donde la sigo. 

También  el Blog de Anita me sirve de inspiración, con sus looks siempre alegres y en los que prima la comodidad. Y es que yo esto de la moda, el maquillaje, el estilo y demás siempre lo he tachado un poco de superficial, o a ver si me explico, me han interesado más otros temas y esto es algo que dejaba de lado. Pero también es muy cierto que ayudarnos a vernos bien por fuera nos ayuda también a estar bien por dentro. Y en esas estamos.

Trato también de mirar este páramo en el que habito con otros ojos, a ver si lo convierto en vergel, como me dijo Conchy, pero la llegada del verano, el calor, la playa y los turistas en tropel no mejoran el panorama, así que aquí sigo pendiente de los destinos defintivos que saldrán allá por mayo, y a ver si soy la agradaciada con un trasado a la ciudad, de la que tantas ganas tengo.

Y voy a empezar lectura, iba a pediros recomendaciones, que se aceptan, a pesar de que tengo bastantes en la recámara, pero creo que nada mejor para cambiarme el humor y pasármelo bien leyendo que el último de Harry Potter, el de las Reliquias de la muerte, aunque me supondrá leer el último, y entonces me quedaran las relecturas y las pelis, que tampoco está mal.

Hasta la próxima.

sábado, 7 de abril de 2018

DEL COLOR DE LA LECHE - NELL LEYSHON

"Desde que me quedé sin dioses, creo ferozmente en las pequeñas coincidencias. Si la coincidencia involucra a un libro, se triplica mi fervor". Esta frase es de Valeria Luiselli en el prólogo de la edición que tengo de este libro. Y si la cito es porque un cúmulo de azares y pequeñas coindicencias son las que hicieron que yo reparara en este libro y que llegara a mí (también gracias a la colaboración de mi amiga Esperanza, del blog Taberna Libraria).

"este es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.
en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he
llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi
ventana y veo muchas cosas."

Mary es una joven muchacha campesina cuya historia transcurre en la Inglaterra del primer tercio del siglo XIX, no es difícil imaginar por tanto las duras condiciones de la vida que le ha tocado en suerte. Con un padre tirano y déspota que solo ve en sus hijas una fuerza de trabajo que le ayuden en el campo, Mary comparte su vida con otras dos hermanas (ningún varón como su padre hubiese querido), su madre y su padre y un abuelo impedido que ya no es útil para las labores agrícolas y por tanto es relegado a vivir apartado, la familia vive esperando a que desaparezca puesto que ya no es productivo. La única que siente amor por su abuelo y que se ocupa de asearlo, proporcionarle alimento o hacerle compañía es Mary.

De toda la familia, Mary es la menos útil para la vida en el campo, pues posee una cojera que le impide ser tan rápida, que no efectiva, como sus hermanas o su madre. Además, en carácter también resulta muy diferente a todo su entorno, pues además de cuestionarlo todo, no tiene pelos en la lengua y dice las cosas tal como las piensa, lo que le granjeará algún que otro problema, sobre todo con su padre.

Todo cambia cuando éste le comunica que debe dejar el hogar familiar para trasladarse a la casa del vicario y cuidar a su mujer enferma. Allí Mary entará en contacto con un entorno muy diferente al suyo, algo que hará que no se encuentre a gusto en un ambiente tan refinado, junto al vicario, su mujere enferma, el hijo de ambos y la criada. No obstante, este cambio servirá a la chica para entrar en contacto con un mundo que hasta entonces desconoce, el de las letras, el de la escritura, el de poder interpretar y contar la realidad que la rodea a través de las palabras. Así es como Mary nos hace partícipe de su historia, narrándonosla en primera persona, con una escritura aún un poco torpe y sobre todo muy simple.

La historia es bastante dura, pero a mí me ha gustado y llegado mucho. Mary es una niña peculiar para su época, junto a su abuelo y la mujer del vicario, son los personajes que más me han gustado de esta historia. Una historia que nos habla del poder de comunicarnos a través de la escritura. Del poder contar historias y dejar testimonio de cuanto nos sucede.

Elias Canetti escribió que en las escasas ocasiones en que las personas logran liberarse de las cadenas que las atan suelen, inmediatamente después, quedar sujetas a otras nuevas, y de eso va este relato.

No sabría explicaros dónde está la belleza que yo encuentro en esta historia, pero es de esos libros que releeré alguna vez y que incluso regalaré. Es de fácil lectura, eso sí, una vez que superas el hecho de que no haya mayúsculas, pues Mary aún no las ha aprendido, cuesta, pero te haces enseguida. Se lee en unas dos o tres horillas y eso sí, os dejará un regusto agridulce, por no decir amargo.

La novela está publicada por la editorial Sexto Piso, y su precio es de 16 €, aunque ya lo compré por Wallapop por bastante menos, gracias a Espe.




martes, 3 de abril de 2018

FAVORITOS DE MARZO - Y OS INVITO A UN TÉ

Me parece increíble, marzo se ma ha pasado en un suspiro, entre reposo, lluvia, rehabilitación, lluvia, piscina, lluvia, lecturas y más lluvia, eso siempre.

Llevo día postergando esta entrada, y si escribir ésta o el té de los lunes (que nunca llega a tiempo), pero en el blog me tomo mi tiempo y mis espacios. Marzo ha sido un mes de reflexión, mucha, de pensarme, de sentirme, y de además de cuidar mi rodilla, tratar de poner orden en esta cabecita mía, y no es fácil, así que en eso estamos. De paso también, y con la llegada de la primavera, ordenando espacios, poco a poco y despacio, que luego vendrá lo dificíl, mantener ese orden. Ayer empecé por el dormitorio y hoy he seguido por el baño, pero me queda aún bastante. No es que quiera ser minimalista, ahora que está tan de moda, creo que eso del minimalismo cada uno tiene que adaptarlo a sí mismo, y lo que yo quiero es conseguir un espacio donde me sienta a gusto, rodearme (y vestirme) de cosas bonitas y ordenadas, dejando espacio para lo nuevo y eliminando o apartando aquello a lo que apenas doy uso. Y sobre todo, donde me sea fácil localizar lo que busco. Que a veces se convierte en una tarea titánica. Paso a paso y poco a poco igual voy consiguiéndolo. Yo no me canso de decirlo, me hace falta una mudanza (aunque el costillo no quiere ni oír hablar de ello, yo lo pido a gritos).

Favoritos de marzo:

- He leído La mirada de los peces, de Sergio del Molino, y me confirmo en que escribe divinamente (a raíz del libro he visto el documental de Jon Sistiaga sobre Aramayona), os lo dejo abajo. Disfruté mucho con Del color de la leche de Nell Leyshon, del que ya os hablé y del que prometo reseña, y Bella del Señor, un novelón de Albert Cohen, que es de esos libros que sólo puede despertar grandes pasiones, como la que se narra en él, o te encanta o lo detestas, yo aún lo digiero, pero prometo reseña.



- Se me acabaron las temporadas de RuPaul's Drag Race, y he venido a sustituirlo (aunque es insustituible) por Queer Eye, un progama donde los Fab 5 (un equipo de cinco chicos gays, cada uno especializado en algún asunto como cultura, gastronomía o belleza) van a cambiarle la vida hasta donde yo he visto a algún señor de la Amércia más profunda, generalmente. Y como serie, me he enganchado a Mindhunter, en la que dos agentes del FBI tratan de profundizar en la psicología de los asesinos, está bastante bien.


- Los días de sol he aprovechado para dejar atrás mi gentofobia y he salido varias veces a comer con los amigos (con mis E), hicimos también con amigos una salida a Medina Sidonia para enseñarles el pueblo y comer en el Restaurante El Castillo, pasamos una jornada muy agradable, incluso la semana pasada organicé una cenita en casa donde lo pasamos muy bien. E y E, son de esos amigos difíciles de encontrar y con quienes siempre y en cualquier circunstancia te sientes a gusto, y tengo además la suerte de tenerlos de compañeros.


- No iba a mi pueblo desde Navidad, y como si la montaña no va a Mahoma ya sabéis lo que sigue pregunté al doctor y me animé a ir a mi pueblo, y de vuelta a Estepona, al del costillo, y pasamos un finde muy agradable, con algunos saraos-celebraciones familiares incluidos, que se acompañaron también con una tarde y una cena con una amiga de la infancia. Y por supuesto pasar tiempo con mis sobris, que muy a menudo ahora también me alegran las tardes con sus videollamadas.

- Y por último, ahí he andado también, a ratos y a días con la costura y con el tricot, que ahora que no puedo ir a yoga físico, son mi yoga mental.

Y esto es todo. Vuelvo pronto con alguna reseña, y a ver qué nos depara el mes de abril.

domingo, 25 de marzo de 2018

UNA DE POTINGUES DE UNA BEAUTY VAGA

Allá por el verano de 2016 os obsequié (entiéndase con ironía) con una entada sobre mis básicos de belleza (de por aquel entonces), que podéis encontrar aquí.  De ellos, los meteoritos, el contorno de ojos y la brocha siguen en mi vida como fijos, los otros se van alternando.

Ahora os quiero hablar de mis últimos descubrimientos, que por un motivo u otro me han ido bien. A veces pienso que con tanta imagen es publicidad gratuita para las marcas, pero lo importante es que alguien pueda descubrir algo que a mí me funciona y pueda sucederle lo mismo, así que aquí van.

Para mi rostro, GEL FACIAL DE NAAY,  con caléndula y centella asiática, como limpiador me va fenomenal, lo uso los días en los que no me he maquillado o después de desmaquillarme, y también por la mañana cuando me levanto. Es muy suave, se aplica como gel por todo el rostro, hace espumita y se enjuaga con agua. Para mí que tengo la piel seca y delicada es un bálsamo de suavidad. Trae 100 gr. y cuesta 9,50 €. Yo lo compré aquí.  Se me acabó la espuma de Caudalíe, tenía que comprar varias cosas en el herbolario y cayó. Todo un acierto.


Siguiendo también con el rostro, esta mascarilla es una bomba de energía y te pone buena cara al instante. Reconozco ser olvidadiza y no aplicármela con la frecuencia que debiera. Es de Kiehl's, la MÁSCARA ENERGIZANTE CRANBERRY, no es nada barata, son 39 €, aunque cunde mucho, yo la compré con descuento tras una sesión de cuidados que me regalaron. De Kiehl's me gustan muchos de sus productos, pero son caros, y además desde mi punto de vista trataron de boicotear la pasada huelga feminista del 8 de marzo, con una actividad en sus tiendas dirigida a mujeres y atendida por otras mujeres, además con sus respuestas quedaron muy en evidencia en las RRSS, así que han perdido todos los puntos. Aunque no me voy a deshacer de sus productos, pero buscaré alternativas para cuando se vayan terminando.


Siguiendo con la cara, para lucirla bonita, estos son mis imprescindibles, siempre llevo protector solar, y hasta el momento, éste y el de Isdin son de mis favoritos, el SUNLAUDE ANTIAGIN 50+, un buen protector solar es la mejor crema de belleza (y me lo pongo haga sol, frío, llueve o truene) tiene unas diferencias de precio brutal según donde lo compres, yo lo hago on-line en función de donde lo encuentre más barato. El iluminador, ACCORD PARFAIT HIGHLIGHT DE LOREAL fue una recomendación de mi prima J., iba a decir más experta en maquillaje que yo, pero yo no lo soy, ella se maquilla a menudo y ha hecho cursos de formación al respecto. El producto tiene un precio económico y consigo el efecto buena cara que busco, ella me recomendó ese tono y yo le hice caso, suelo mezclarlo con la BB Cream. Me costó en torno a 12 € en una tienda Primor. Y en cuanto a la PERFECT COVER BB CREAM DE MISSHA (nº 27) , he tenido con ella una sensación de amodio, aunque ahora es solo amor. Es de las primeras que tuve hace mucho, cuando surgió la moda de la cosmética coreana, no me gustó nada y la acabé regalando, pero si de alguien me fio en estos temas es de Diana, de Entre brochas y paletas y aconsejada con ella pedí en I love maquillaje una cajita con tres tonos en tamaño mini, y así acerté con el mío y ahora es lo que suelo llevar cuando me maquillo. (Los otros dos números no los uso, si alguien los quiere se los mando encantada).


Al THE GREEN BALM DE MOA, en esta casa lo llamamos el bálsamo de Fierabrás, porque sirve para todo, no daba crédito cuando lo compré pero es así, yo lo compré en un estuche de cartón muy bonito con una gamuza estupenda para cuando se utiliza como desmaquillador o limpiador. Me gustan todas sus funciones, y a la hora de viajar es estupendo, porque lo llevo como desmaquillador, hidratante de noche, también de día (si donde voy el clima es muy frío), para los labios, las manos, las cutículas, lo hemos usado en irritaciones varias de la piel que hemos tenido, tanto el costillo como yo, y cunde muchísimo, tengo claro que lo repondré en cuanto se termine. Lo compré en The Singular Olivia, pero lo he visto mejor de precio en otras páginas.


Estas dos cremas hidratantes corporales son de lo mejorcito que he probado en mis carnes, y van muchas, porque tengo la piel muy seca, de lagarto (como diría Diana) y si a eso le sumo que no soy constante, pues ni os cuento, la primera, el tarro grande y verde es de NATURA SIBÉRICA también comprada en The Singular Olivia y es una maravilla, hidrata, calma la piel y hace que tenga mejor aspecto, y al contrario de lo que pensé cuando destapé el tarro, es untuosa y se absorbe enseguida, cuesta casi 17 €, pero los merece, y cunde muchísimo. La otra es de Carrefour, no llega a los 5 €, es también un bote enorme, con dosificador, lo que me parece muy práctico, y contiene urea, componente que ya había usado en otras de farmacia, y es un producto lowcost maravilloso, la otra ya se me ha terminado y creo que voy a serle fiel a ésta, es del INSTITUTO ESPAÑOL, y seguro que además de en Carrefour la venden en más sitios. Ambas hidratantes tienen un aroma muy tenue, que es lo que busco en todo este tipo de productos, la segunda, la del Instituto Español es casi imperceptible, a mí me huele a "limpina y fresquina" que diría la Mitre.


El lápiz de ojos, un básico, en color negro, el mejor que he probado, queda un negro oscurísimo que no se va en todo el día y que no se desplaza por mi párpado inferior haciéndome parecer un oso panda a mitad de la jornada, que es lo que solía ocurrirme con otros, es el MASTER DRAMA DE MAYBELLINE, apenas cuesta 5 € y me encanta, su compra fue fruto de una labor de investigación a través de Internet y las RRSS.


Para mis pelos rebeldes, mis dos productos icónicos, no son baratos, rondan los 25-28 € cada uno, dependiendo también de donde los compremos, pero son los únicos, junto al Potiom 9 de Sebastian, que han podido con mis rizos y con la sequedad de mi cabello. El blanco lo uso como crema hidratante o como mascarilla, dependiendo del tiempo que lo deje puesto, también como protector cuando voy a la piscina (a veces bajo el gorro, pero hay que dosificar bien la cantidad, para que no resbale y perdamos el gorro en mitad de la piscina, y otras veces me lo dejo puesto tras la ducha y el lavado en la piscina y no lo enjuago hasta la mañana siguiente, una maravilla), el otro, el negro, lo uso a modo de espuma, tras el lavado y antes de secar, como crema de rizos, otra maravilla. No me importa su precio, porque por fin estoy contenta con cómo tengo el pelo, a pesar de las dos veces por semana que sufre los estragos del cloro, del uso del secador y de los tintes del pelo. INNER y MESH, ambos de la grama de tratamientos de I.C.O.N. 


Y por último, una de nuestras colonias de baño favoritas, digo nuestras, porque es unisex, son las GOTAS DE MAYFER, y huele maravillosamente bien, además el olor perdura, y a mí, para irme a la cama, por ejemplo, me relaja un montón, o cuando llego de la piscina. La descubrí porque mi suegra nos la regaló, aunque ya la habíamos probado en casa de unos amigos, donde a veces nos quedamos a dormir, nosotros teníamos CARICIAS DE MAYFER, que al costillo le gusta más, pero a mí particularmente ésta me encanta. El bote de un litro no llega a los 9 € y cunde una barbaridad. Si tenéis ocasión probarla, igual que la hidratante, huele a limpina y fresquina. 

Quizás me he extendido mucho, si buscáis opiniones más profesionales, os dejo con mis dos blogs de belleza de referencia, el de Diana, y de la Mitre.